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MIENTRAS CAMINÁIS Año III, Trim 2 |
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TEXTO PARA MEMORIZAR: Nehemías 4:20
Desde los tiempos más remotos, hasta la actualidad, la trompeta se ha usado con fines militares, ya sea para llamar, advertir o anunciar. Aprendamos lo siguiente: 1. Su sonido. Es claro, distintivo y se oye de lejos. 2. Su mensaje. La forma en que se toca y las notas que emite están ligadas a una orden determinada. 3. El trompeta. Es decir, el hombre que la toca. Alguien o algo debe decirle que toque su instrumento. En nuestra historia, observamos, además, que la trompeta era: 1. El recurso que les permitiría continuar su labor, dispersos por todo el muro, sin perder la unidad. La Biblia debe servirnos para este fin. 2. La voz que les avisaría del peligro. Por tanto, se dedicaron a su trabajo sin preocuparse del enemigo. Así como el trompeta andaba con Nehemías, quien le diría qué tocar (4:18), la Biblia es inspirada por Dios. 3. La señal que les diría dónde deberían reunirse. Obedecer lo que Dios nos dice en su Palabra ha de ser nuestra meta.
Las piedras habían sido tomadas de entre los escombros y colocadas sobre el muro. Su ánimo fue grande: ¡habían llegado a “la mitad de su altura” (4:6)! ¿Qué seguía? Tirar el escombro fuera de la ciudad. Tarea que vieron muy grande y su ánimo se opacó (4:10). Añadido a esto, los enemigos comenzaron a señalar las brechas en el muro por donde podían entrar y sorprenderlos (4:11). ¿Qué hizo Nehemías? a) Los convocó para que, juntos, oraran a Dios (4:9). La oración es lo primero. b) Puso familias en “los sitios abiertos” del muro (4:13). Las deficiencias se suplen con personas dispuestas a trabajar, no con barricadas que sólo estorban (Tit. 1:5). c) Propuso una nueva forma de trabajar (4:17). Trabajar con la espada ceñida al cuerpo es algo que nos falta aprender a dominar. De esto aprendemos algo sobre prioridades: Comenzó fortaleciendo el corazón del pueblo. La oración, la distribución del pueblo y la forma de trabajar, sirvió para que el ánimo volviera. Entonces las manos estarían activas y los oídos atentos al sonido de la trompeta.
Tres recomendaciones que nos sirven
a) “Levantad las manos caídas”:
b) “Y las rodillas paralizadas”:
c) “Haced sendas derechas”: |
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2008 Publicaciones "El Sembrador" |
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