Publicaciones EL SEMBRADOR La Semilla es La Palabra de Dios

  Inicio  |  Historia  |  El Sembrador  |  Devocional  |  Estudio Bíblico Semanal  |  Evangelismo  |  Orad por Nosotros  | Contacto

ORAD POR NOSOTROS AÑO 2008

 

1 de Enero de 2008 | Suplemento "B" No. 31                       Descargar versión PDF


¿HA pensado usted en la diferencia entre orar A Dios y orar DELANTE DE Dios?

Lo primero es fácil, es como escribir una carta, anotar la dirección y ponerle timbres, y en el contexto moderno, es como escribir un mensaje en un celular, anotar el teléfono y marcar “enviar”. Esto es lo que los más hacen: oran a un dios que su mente concibe, otros, tal vez oran al Dios que hizo los cielos y la tierra, pero ¿es esto suficiente?

Lo segundo, orar delante de Dios, demanda, en el símil dentro del contexto humano, “pedir audiencia” y ser concedidos unos minutos con aquel a quien deseamos dirigirnos. Pero, sabemos lo importante que es escribir nuestra petición para dejarla delante de él y, ¡con cuánto esmero elaboramos ese oficio! ¿Hacemos lo mismo cuando nos preparamos para entrar a la presencia de Dios?

¿Qué necesitamos para orar delante de Dios?

¿Entrada? Ya nos fue concedida (Heb. 10:19).

¿Confianza? Dios nos la puede dar (Heb. 4:16).

¿Petición? Tenemos quien nos ayude (Ro. 8:26).

¿Cita? Dios nos atiende a toda hora (Lc. 18:7).

¿Qué falta? Que nos preparemos para entrar al Lugar Santísimo (Heb. 10:19-22).

Éstos son los requisitos que debemos cubrir:

1. Corazón sincero. Recordemos que Dios conoce la intención del corazón (1 Cr. 28:9).

2. Plena certidumbre de fe. Sin fe no podemos acercarnos a Dios (Heb. 11:6).

3. Purificados los corazones… y lavados los cuerpos. Necesidad innegable, pues, sin santidad, nadie verá al Señor (Heb. 12:14).

 Siguiente
 

 2008 Publicaciones "El Sembrador"