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INTRODUCCIÓN | Lección 1 | Lección 2 | Lección 3 | Lección 4 | Lección 5 | Lección 6 | Lección 7 | Lección 8 | Lección 9 | Lección 10 | Lección 11 | Lección 12 | Repaso
CRISTO, “en los días de su carne” (Heb. 5:7).PARA empezar, hay tres verdades que necesitamos entender muy bien, para que lo que leamos en el Evangelio según San Lucas, tenga un significado más profundo: 1. “Dios fue manifestado en carne” (1 Ti. 3:16). Lo invisible, se hizo visible; lo eterno fue vestido de mortalidad; pero en este cambio, NUNCA deja de ser Dios. 2. “Se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres” (Fil. 2:7). Como, cuando nos quitamos un suéter u otra prenda de ropa para hacer mejor un trabajo; así el Señor Jesús se “despojó” de muchas cosas, es decir, no las usaría. Se enfrentaría a Satanás como si fuera el primer Adán.
3. “Para que por la gracia de Dios gustase la muerte por todos” (Heb.
2:9). El Eterno gustó la muerte en una forma muy real, pues tuvo que ofrecer
“ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que le podía librar de la
muerte” (Heb. 5:7). En un drama, podemos representar a David peleando con
Goliat, y actuarlo con mucho realismo, pero Cristo probó la muerte en forma
verdadera. Sin embargo, no se convirtió en un muerto: sólo luchó contra el que
tenía el imperio de la muerte y sintió lo que es estar separado de Dios al estar
cargado con nuestros pecados. ¡Demos gracias a Dios por Jesucristo (Ro. 7:24,25)! |
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2008 Publicaciones "El Sembrador" |