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MIENTRAS CAMINÁIS Año III, Trim 1

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El Hijo del Hombre es Señor

TEXTO PARA MEMORIZAR: Lucas 6:9

“Entonces Jesús les dijo:
Os preguntaré una cosa:
¿Es lícito en día de reposo hacer bien,
o hacer mal?
¿salvar la vida, o quitarla?”

INTRODUCCIÓN

Acciones

El doctor Lucas relata historias donde se observan acciones alternas interesantes:

1. Perdonar pecados, o sanar al paralítico (5:23). La primera acción no sería visible, la segunda sí.

2. Ayunar y orar, o comer y beber (5:33). Las primeras hablan del compromiso de servir; las segundas de la alegría de estar con nuestro Señor.

3. Hacer bien, o hacer mal (6:9). La acción del Señor sería catalogada por los fariseos como infracción de la ley, porque sólo pensaban en un solo artículo de ella que dice que no se debía trabajar el día sábado. Pero el Señor los hizo pensar en el resumen de la ley que dice que debemos amar a nuestros prójimos como a nosotros mismos (Lc. 10:27). Esto nos enseña que debemos usar la ley “legítimamente” (1 Ti. 1:8).

Pero más importante es aprender a obedecer al que es “SEÑOR” (6:5). 

LECCIÓN

Aplicación a la lectura

Al dialogar con los fariseos, el Señor les preguntó si no habían leído una historia de David (6:3).

Para Dios es muy importante cómo lees la Biblia. Debes leerla: 

1. Cada día, como los bereanos (Hch. 17:11).

2. Hasta entenderla, como Esdras (Neh. 8:8).

3. Para obedecerla, como el salmista (Sal. 119:34).

Muchas veces el Señor señaló lo importante que es la lectura de la Biblia, pues si la leemos, la entenderemos y la obedeceremos, y entonces:

a) Tendremos la vida eterna (10:25,26).

b) No haríamos propuestas necias (20:28,37,38).

c) Se quitarían nuestras dudas y temores (24:27).

Después de leer, entender y obedecer, nos toca cumplir dos tareas más: cuidar que no se contamine la verdad que la Biblia enseña, y comunicarla correctamente a otros. Si hacemos esto, no seremos como los fariseos que enseñaban “como doctrinas mandamientos de hombres” (Mr. 7:7).

PENSAMIENTO

2 Timoteo 2:14-16

Muchas veces pasamos horas discutiendo un tema, y por más importante que éste sea, esto es tiempo perdido. Lo mejor es dedicar nuestro tiempo a la tarea de aplicar “la palabra de verdad” a nuestra vida.


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 2008 Publicaciones "El Sembrador"