| Inicio | Historia | El Sembrador | Devocional | Escuela Dominical | Evangelismo | Orad por nosotros | Contacto |

 

» Introducción

Como obedecer a Dios


Texto para memorizar: Números 9:5


“Celebraron la pascua en el mes primero, a los catorce días del mes, entre las dos tardes, en el desierto de Sinaí; conforme a todas las cosas que mandó Jehová a Moisés, así hicieron los hijos de Israel.”

- Lección 1
- Lección 2
- Lección 3
- Lección 4
- Lección 5
- Lección 6
- Lección 7
- Lección 8
- Lección 9
- Lección 10
- Lección 11
- Lección 12

» Repaso


Introducción: Números 9:1-14


Celebrar la pascua era obligatorio para todos los del pueblo de Israel. Tenía que hacerse el mes, día y hora señalados por Dios.

Si por alguna razón alguien no podía celebrarla, había otra oportunidad, pero era única, no podían volver a fallar. Tenían que cuidar qué hacían para no contaminarse con un muerto, tenían que planear sus días para no salir de viaje, o si estaban de viaje, tenían que regresar a tiempo, porque, si no la celebraban, serían cortados de Israel (9:10,11,13).

Hoy, hay una fiesta que hemos de celebrar cada domingo (1 Co. 5:8), y tenemos que prepararnos para ella:

a) Confesando a Dios nuestros pecados para que nos presentemos limpios ante él (1 Co. 5:7).

b) Restituyendo por nuestras faltas ante nuestros hermanos (Mt. 5:23,24). Piensa en la Lección 1.

c) Examinándonos para ver qué hicimos para Dios durante la semana (1 Co. 11:28,29).

  • ¿Celebras la fiesta conforme a todo lo que Dios manda? ¿Lo haces con toda puntualidad?


Lección: ADORACIÓN


Algunos usan las palabras del Señor (Lc. 14:5) para excusarse cuando algún imprevisto (según ellos) les impide estar en las reuniones del domingo. Dicen: Tuvimos que sacar el asno del pozo.

En cierta ocasión alguien citó estas palabras como razón para su tercera o cuarta ausencia. Entonces, un siervo del Señor le dijo: Si en realidad tuvieras un asno, ya habrías tapado el pozo para que no cayera allí la segunda vez.

Aprendamos la lección. ¡Qué triste se ha de poner nuestro Dios y nuestro Señor cuando no somos capaces de prever las situaciones que nos impiden congregarnos puntualmente y con regularidad, como iglesia, cada domingo!

¿Cuántos planes hacemos para organizar o asistir a una fiesta humana? Entonces, si no hacemos lo mismo cada domingo, no es porque no podamos, sino porque nos falta motivación. ¡Esto es lo que entristece al Señor!


Pensamiento: Hebreos 10:18-25


Como te preparas

Muchos dan al pan y al vino un poder milagroso y piensan que por participar de él cada domingo les irá bien en sus negocios, su escuela o su vida familiar.

¡Error! Lo que necesitamos es el ejercicio de purificar nuestro corazón, conciencia y cuerpo; y el estímulo y la exhortación de nuestros hermanos (1 Co. 11:29,30).


LECCIÓN 4 | PÁGINA PRINCIPAL | LECCIÓN 6