|
| Inicio | Historia | El Sembrador | Devocional | Escuela Dominical | Evangelismo | Orad por nosotros | Contacto | |
|
|
Texto para memorizar: Números 8:17
“Porque mío es todo
primogénito de entre los hijos de Israel, así de hombres como de animales; |
|
| - Lección 1 | |
| - Lección 2 | |
| - Lección 3 | |
| - Lección 4 | |
| - Lección 5 | |
| - Lección 6 | |
| - Lección 7 | |
| - Lección 8 | |
| - Lección 9 | |
| - Lección 10 | |
| - Lección 11 | |
| - Lección 12 | |
|
Introducción: Números 8:13-20 Nuevamente queremos que pienses en el significado de dos palabras: a) Santificar. Este verbo describe la acción de separar para un uso especial o dedicar a una persona, en este caso, a Dios. b) Santo. Este sustantivo se refiere a lo que algo o alguien es y por lo tanto a lo que debe manifestar (si es persona) o la forma en que se debe usar (si es un objeto). Dios santificó a todo primogénito, lo hizo suyo, lo necesitaba para trabajar en el tabernáculo. Dios santificó el séptimo día, lo separó para que en él se descansara de todo trabajo (Gn. 2:3). Dios santificó el tabernáculo para que fuera el lugar donde habitaría entre los hijos de Israel (Éx. 29:44,45). Ahora Dios hace lo mismo, pero:
a) Si te santificó a ti, ¿eres diferente a los demás? b) Santificó un día, ¿lo haces diferente a los demás? c) ¿Dónde está el lugar donde Dios habita contigo? Lección: REDENCIÓN Esta palabra debe significar para ti el precio que se pagó para que nosotros, que éramos esclavos de Satanás y del pecado, pudiéramos ser declarados libres.
La Biblia nos enseña que fuimos rescatados de un amo perverso que nos pagaba con la muerte, para que ahora entreguemos nuestros miembros para servir a la justicia (Ro. 6:19,23). Anota otros propósitos de nuestra redención: 1. Para que seamos ______________________ (Ro. 3:24) 2. Para que recibamos ____________________ (Gá. 3:13) 3. Para que lleguemos a ser _______________ (Gá. 4:5) Pensamiento: 1 Timoteo 2:3-7
El Señor Jesucristo se dio a sí mismo en rescate por todos porque quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad. Él ya hizo su parte (la salvación); nos toca hacer la nuestra: ser predicador (la voz que anuncia) y apóstol (la vida que respalda el mensaje), sólo así conocerán los hombres esta verdad.
|
|