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Lección 8 MICA 3-4 |
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TEXTO PARA MEMORIZAR: 2 Timoteo 3:16,17
Las cuatro acciones de “toda la Escritura” pueden dividirse en dos: a) Enseñar y redargüir, acciones que tienen que ver con lo que sabemos. Pero primero siembra verdades y después arranca errores (Jn. 8:32). b) Corregir e instruir, acciones que tienen que ver con lo que hacemos. Pero, como nacemos sin la capacidad de obedecer (Ro. 7:18), primero Dios nos marca lo que hacemos mal para después guiarnos en la forma de hacerlo bien (Fil. 2:13). Las acciones sirven “para que el hombre de Dios sea perfecto”. Pero observa que, para Dios, ser perfecto es: a) Tener un corazón comprometido con él, pues primero se necesita ser “hombre de Dios”. b) Tener un corazón persuadido de la verdad que ha aprendido de las Escrituras.
Cuando Dios vea esto, estarás “enteramente preparado para toda buena obra” que él necesite de ti.
Nuevamente el apóstol Pablo le recuerda a su hijo Timoteo que vendrán “tiempos peligrosos”, y describe cómo serán los hombres de estos tiempos, que son precísamente los que estamos viviendo hoy. Hay dos frases que necesitamos entender (v. 5): a) “Apariencia de piedad”. Los que muestran esto son los fariseos modernos que definen piedad como cumplir ciertas reglas que ellos proponen. b) “Negarán la eficacia de ella”. Como definen piedad en forma errada les pasa lo mismo que a los fariseos antiguos que pensaban que por cumplir la ley heredarían la vida eterna (Jn. 5:39), pero las reglas siempre serán ineficaces (Ro. 3:20). Piedad tiene que ver con SER (no con hacer), y lo que somos, sólo Dios lo puede transformar. Esto lo hace el Señor mientras andamos con él contemplando su gloria (2 Co. 3:18). Por esto definimos piedad como practicar la presencia de Dios. También, por esto mismo, la preparación del siervo tiene que ver con la Biblia, que es el espejo, y Cristo, que es el rostro que se ve en el espejo al lado del mío que Dios está transformando cada día.
En esta carta, Pablo habla de la preparación del “buen ministro de Jesucristo” y dijo que debe nutrirse “con las palabras de la fe” y ejercitarse “para la piedad”.
¿Te estas preparando de esta manera?
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2008 Publicaciones "El Sembrador" |
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