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Lección 7 MICA 3-4 |
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TEXTO PARA MEMORIZAR: 2 Timoteo 2:6
1. Quitar las piedras, para que eche buenas raíces. 2. Regar la tierra, para conservar su humedad. 3. Quitar las yerbas, para que no le roben alimento. 4. Abonar la tierra, para que tenga buenos nutrientes. 5. Alejar las plagas, para que no la dañen. 6. Esperar el tiempo suficiente, para cosechar su fruto. 7. Preservar algunas semillas para volver a plantar.
Del labrador podemos aprender qué es tener paciencia (Stg. 5:7), pues entre la siembra y la siega pasan muchos días.
“Salvo, para servir” fue el título de la lección pasada. Hoy, leímos de muchos ejemplos que nos dicen lo que necesitamos para hacer bien el trabajo que nos es encomendado. 1. Como el soldado, no debo tener ataduras de familia, trabajo o amistades (vs. 3,4) para estar dispuesto. 2. Como el atleta, debo conocer y cumplir las reglas del juego (v. 5), para salir triunfante. 3. Como el labrador, debo confiar en Dios quien diseñó el ciclo semilla—fruto (v. 6), pues la prueba de la fe produce paciencia (Stg. 1:3). 4. Como el obrero, debo saber usar correctamente mi herramienta (v. 15), que en este caso, es la Biblia. 5. Como un utensilio de oro, plata, madera o barro, necesito estar limpio y dispuesto, para que, al ser usado, traiga honra al dueño de la casa (vs. 20,21). Para lograr todo esto, el apóstol da tres recomendaciones muy importantes. Debo evitar, huir y desechar: a) Palabras vanas, porque conducen a la impiedad (v. 16). b) Pasiones juveniles, porque contaminan el corazón (v. 22). c) Preguntas necias, porque engendran contiendas y destruyen amistades (v. 23).
Estas palabras, probablemente, pertenecen a un canto del tiempo de Pablo. ¡Qué hermosos pensamientos! a) Hemos muerto con Cristo, por tanto, viviremos con él (Ro. 6:4). b) Participamos de los sufrimientos de Cristo, pero también de su reino (1 P. 5:10; Ap. 2:10). c) Si nos avergonzamos de Cristo hoy, él se avergonzará de nosotros ante su Padre (Lc. 9:26). d) Si acaso fuéremos infieles, él permanece fiel ¡qué sublime verdad! Esta es la verdad fundamental de este canto. Medita mucho en ella. |
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2008 Publicaciones "El Sembrador" |
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