| SEPTIEMBRE 2 |
“¿TE VA BIEN A TI?”
2 Reyes 4:8-37
En medio de la prueba de haber perdido a su hijo único la mujer responde
afirmativamente (v. 26). ¿Podemos contestar así nosotros hoy? Aprendamos
cuatro lecciones de la mujer importante de Sunem:
1. Su percepción espiritual (v. 9). Reconoció en Eliseo a un varón santo
de Dios. Muchos se dejan engañar por falsos profetas, pero ella reconoció
lo genuino.
2. Su provisión generosa (v. 10). Nada sobraba y nada faltaba para suplir
las necesidades del profeta. Como Lidia (Hch. 16:15), ofreció su casa a
los siervos de Dios, practicando Hebreos 13:2.
3. Su prueba (v. 20). Como Sara, creyó la promesa y concibió un hijo (v.17).
Como Abraham, recibió de los muertos al hijo de la promesa (Heb. 11:19).
Perdió momentáneamente a su hijo, pero no perdió la fe. En el momento más
difícil tenía la paz de Dios (vs. 23,26).
4. Su premio (v. 37). Comentaremos los detalles del milagro mañana. Hoy
notaremos que fue mencionada por el Espíritu Santo como ejemplo a seguir:
Mujeres recibieron sus muertos mediante resurrección (Heb. 11:35). Como
Job, aprendió que Dios da, Dios quita, y Dios vuelve a dar (Job 1:21).