| MAYO 20 |
LA DISCIPLINA DE DIOS
Joel 2:1-11
Debemos distinguir tres clases de disciplina.
1. La disciplina formativa. Un conjunto de normas que se han de obedecer
para lograr un desarrollo adecuado. Incluye el alejarse de todo aquello
que puede ser perjudicial. Esta es la que emplea el deportista para mantenerse
en forma y éste es el propósito de la Palabra de Dios (2 Ti. 3:14-17).
2. La disciplina correctiva. Es semejante a la primera, pero se aplica
cuando aparece un defecto o un hábito perjudicial. Podemos pensar en la
vara que se amarra al árbol que está creciendo torcido y de esto nos habla
Hebreos 12:7-11.
3. La disciplina punitiva. Esta viene como castigo, cuando ni la primera
ni la segunda han tenido el efecto deseado. Podemos pensar en el árbol
que ya creció torcido y que se ha de cortar para esperar que sus retoños
crezcan mejor. A este punto había llegado Israel y Dios usaría a las naciones
como ejecutores de su voluntad (v. 11). El pueblo sería talado esperando
que el retoño (el remanente) fuera mejor.
¿Cómo respondo a la disciplina del Señor?