| MAYO 21 |
“PAN, MOSTO Y ACEITE”
Joel 2:12-32
Este capítulo nos presenta la triple función del Espíritu:
1. Llevar al arrepentimiento (Jn. 16:8).
La figura de rasgar el corazón y no el vestido (v. 13) la entenderían mejor
ellos que nosotros, pues tenían la costumbre de rasgar su vestido para
manifestar desacuerdo. El arrepentimiento no es externo sino interno y
va acompañado de ayuno y lágrimas (vs. 15,17).
2. Instruir a los hijos de Dios (Jn. 16:13). Aquí la figura es (v. 19):
a) Pan, la Palabra de Dios interpretada por el Espíritu.
b) Mosto, la alegría de Cristo que da la presencia del Espíritu.
c) Aceite, el sello del Espíritu (Ef. 1:13) con que somos ungidos al aceptar
a Cristo como Señor.
3. Fortalecer a los que han muerto al pecado (Ro. 8:11).
La manifestación de este poder nos habla del testimonio público que Dios
pide de sus hijos. A veces será en grandes ocasiones (Hch. 2:2,3, 17-21)
y a veces durante el diario vivir (Jn. 15:26,27).
Las experiencias del que recibe el derramamiento del Espíritu son: Profetizarán
(hablar en nombre de Dios), soñarán sueños (entender los misterios de
Dios) y verán visiones (conocer la voluntad de Dios con respecto a algo
en particular). Esto trae madurez en el Señor.