| JUNIO 9 |
OBEDIENCIA... SACRIFICIOS
1 Samuel 15:1-35
Definamos estos términos. Obediencia es cumplir una orden en toda su extensión
y esto generalmente abarca qué, cuándo y cómo hacer algo. Sacrificio es
dejar de disfrutar algo por voluntad propia para complacer a otra persona.
Obediencia para Saúl hubiera sido destruir todo (v. 3) indistintamente,
sin pensar que se le pudiera dar algún uso benéfico para Dios. Tal vez
pensó que Agag podría ser un testimonio viviente de la disciplina de Dios
(vs. 2,8,9) y que un buen número de animales sacrificados motivarían al
pueblo a la gratitud y a dar más a Jehová. Pero obediencia, no es hacer
lo que pensamos, sino lo que Dios dice.
Sacrificio para Saúl fue el no comer aquellas vacas y becerros gordos sino
quemarlos en el altar. A los ojos del hombre lo que hizo Saúl parecería
correcto, pero no a los ojos de Dios (v. 22). Aprendamos a contar cuánto
hemos obedecido a Dios y no nos enorgullezcamos de cuánto hemos sacrificado.
Muchos de estos sacrificios serán quemados en el tribunal de Cristo (1
Co. 3:13).
Otra lección se encuentra en las lágrimas y oración de Samuel (vs. 11,35).
¿Lloramos así por los que han caído en disciplina del Señor?