La Buena Parte

JUNIO 20

DÍA ANTERIOR | INDICE | DÍA SIGUIENTE

LAS MORADAS DEL PEREGRINO

1 Samuel 23:1-29
 


Ya hemos leído como David habitó en Gat, con Aquis (21:10); en la cueva de Adulam (22:1); en Mizpa de Moab (22:3); en el bosque de Haret (22:5); y hoy lo vemos en la ciudad de Keila (23:5); en el desierto de Zif (23:14), el desierto de Maón (23:24) y finalmente en los lugares fuertes de Engadi (23:29).

De su peregrinar aprendemos:

1. Conformidad con la voluntad de Dios. No se queja porque Dios le ordena salir de un lugar o porque Saúl lo obliga a hacerlo.

2. Además de conformidad, vemos obediencia y en algunos casos (22:5), la orden de Dios no parecía ser lo más sabio en ese momento.

3. También vemos ejemplificada la verdad: “no tenemos morada fija” (1 Co. 4:11), y la vida de un peregrino (Heb. 11:38).

4. Otra lección la vemos en que no dejó que las circunstancias lo debilitaran o le sirvieran de excusa: Keila estaba en peligro y él fue a librarla aunque por haber sido dado de baja del ejército pudiera alegar que no le correspondía.

5. La lección más importante está en la forma en que David consultó a Dios en estos días de su peregrinar (vs. 2,4,11, etc.). Busquemos tener estas cualidades.


DÍA ANTERIOR | INDICE | DÍA SIGUIENTE