| JUNIO 19 |
“AGRAVIOS MAQUINA TU LENGUA”
1 Samuel 22:1-23
La actitud de Doeg (Sal. 52:2) contrasta fuertemente con la de los demás
siervos del rey. El primero vio que al contarle a Saúl lo que pasaba con
David ganaría favores y así lo hace (vs. 9,10). Los segundos, aunque habían
visto la relación David-Jonatán, no contaban nada a Saúl (v. 8), no querían
ganar el favor de Saúl y caer en pecado ante Dios; el chisme está condenado
por Dios (Lv. 19:16).
También vemos el contraste al darse la orden de ejecutar a los sacerdotes
(v. 17); los soldados del rey no se mueven: derramar sangre inocente, aunque
era por órdenes del rey no podía ser contemplado por ellos, menos, sabiendo
que los sacerdotes eran siervos escogidos de Dios y competía a Dios castigarlos
si estaban en pecado. Doeg no pesa la circunstancia y levanta su espada
(vs. 18,19).
Dentro de un contexto mundano, Doeg actuó en lealtad para con Saúl, pero
cuidémonos de acciones semejantes que nos lleven a pecar contra las órdenes
de Dios. Más vale llevar la desaprobación del hombre que el castigo de
Dios (lea el Salmo 52).