| AGOSTO 4 |
EDIFICACIÓN
1 Reyes 6:1-38
El trabajo de edificar el templo duró siete años (v. 38). Si comparamos
las dimensiones con las del tabernáculo construido en el desierto observaremos
que son el doble, pero si comparamos la duración veremos que este templo
duró 430 años ya que fue destruido por Nabucodonosor (2 R. 25:9). El tabernáculo,
una estructura más humilde en apariencia, duró 480 años (v. 1). No son
siempre las grandes cosas las que duran más.
Otra cosa que podemos aplicar a nuestro ministerio de edificación en la
iglesia es que durante todo el tiempo que duró la obra no se oyó el ruido
de martillos, ni hachas, ni ningún instrumento de hierro (v. 7). A veces
nos gusta hacer ruido al servir al Señor. Si hay ruido creemos que hay
bendición. El verdadero trabajo espiritual se hace en privado, en la presencia
del Señor.
El Señor prometió habitar en esa casa, pero había una condición: Salomón
debía obedecer (v. 12). Obedecer al Señor sigue siendo requisito esencial
si queremos gozar de su comunión (Jn. 15:10).