| AGOSTO 23 |
OTRAS DOS ORACIONES
1 Reyes 18:20-46
Habiendo retado a los profetas, Elías reta al pueblo que presenciará la
prueba, a declararse por Dios o por Baal. El pueblo no respondió palabra.
Tal vez pensaba que Baal tenía ventaja y que era dios del fuego y tenía
450 profetas. Jehová tenía uno.
A los profetas de Baal no les faltó valor, dedicación, ni entusiasmo,
pero le faltó poder a su dios. La oración de Elías fue breve, plena de
fe, y Dios vindicó su nombre y a su profeta.
El que mandó fuego también envió lluvia en respuesta a la oración de Elías.
La segunda oración fue hecha siete veces.
Orar es un ministerio agotador si lo hacemos en serio, como lo hizo Elías,
aceptando responsabilidad pública ante el rey y la nación. Añádase a eso
el trabajo de degollar a 850 profetas y la carrera del Carmelo a Jezreel.
El resultado es un profeta muy cansado.
¿Debemos cansarnos en su servicio? Nosotros, ¿nos cansamos de servir o
al servir? ¿Cuándo fue la última vez que oramos, luchamos y corrimos hasta
cansarnos?