| AGOSTO 2 |
LA GLORIA DE SALOMÓN
1 Reyes 4:1-34
La gloria de Salomón es un débil reflejo de la gloria de Cristo.
Su dominio era grande, desde el Eufrates hasta Egipto, pero era limitado
a eso. Nuestro Señor dominará de mar a mar y toda la tierra será llena
de su gloria.
Salomón pudo hacer honor a su nombre porque durante su reinado hubo paz
(vs. 24,25), pero es mejor la paz que Cristo da a los suyos.
Salomón tuvo caballos y jinetes que proveían lo necesario para su mesa
(vs. 26-28). El Señor suple todo lo que nos falta conforme a sus riquezas
en gloria en Cristo Jesús (Fil. 4:19).
La sabiduría de Salomón superó la de los egipcios y orientales (vs. 29-34):
era músico y poeta, filósofo y biólogo, y de toda la tierra venían para
oír su sabiduría. En lo que sigue veremos que a pesar de tanta sabiduría,
Salomón no supo resolver sus problemas personales. Sólo hay uno con sabiduría
perfecta, y es nuestro Señor. Esto se reconocerá cuando se escuche: El
Cordero... es digno de tomar... sabiduría (Ap. 5:12). Conozcamos la diferencia
entre la sabiduría del mundo y la de Dios (1 Co. 1:20-30). Podemos gloriarnos
si tenemos la segunda.