| ABRIL 27 |
EL PECADO DE MOISÉS
Números 20:1-13
Consideremos tres cosas:
1. Las circunstancias del pecado (vs. 1-5).
Podemos disculpar a Moisés enumerando las veces que el pueblo murmuró contra
Dios, considerando la injusticia de culpar a los jefes por el pecado del
pueblo (14:27-29), pero Dios no encontró disculpa para Moisés ni la encontrará
para nosotros. Debemos vencer las circunstancias que Dios conoce y permite,
pues nunca nos prueba más allá de nuestra capacidad (1 Co. 10:13).
2. La naturaleza del pecado (vs. 6-11).
Fue desobediencia, ya que Dios dijo: Habla, y Moisés golpeó la peña, y
dos veces. Se apoyó en experiencias pasadas (Éx. 17:6) y no en la palabra
recién pronunciada. Es peligroso usar métodos de antaño en vez de obedecer
la voluntad de Dios para hoy. Y fue presunción: ¿Os hemos de hacer salir
aguas...? (v. 10). Compárese lo dicho por Pedro y Juan (Hch. 3:12). Es
peligroso pensar que Dios y yo hacemos milagros. Sólo Dios los hace, y
a él pertenece toda la gloria.
3. Las consecuencias del pecado (vs. 12,13).
Moisés fue castigado por destruir una lección importante. La segunda peña
habla de Cristo resucitado. No será herido dos veces, basta hablarle. El
pecado de Moisés no canceló la fidelidad de Dios: salieron muchas aguas
(v. 11).