| ABRIL 26 |
PURIFICACIÓN
Números 19:1-22
Este capítulo es sumamente interesante. La ordenanza de la vaca alazana
(becerra bermeja) y lo del agua de la purificación no se menciona entre
los sacrificios ordenados en el Libro de Levítico, pero sí se menciona
en Hebreos 9:13,14 donde se aplica a la obra de purificación, más eficaz,
que efectúa la sangre de Cristo. Había muchas muertes en el campamento
y era frecuente la contaminación, pero Dios tiene una provisión para cada
necesidad de los suyos.
La vaca tenía que ser perfecta, sin haber llevado yugo. Tenía que morir
fuera del campamento y ser reducida toda ella a cenizas. Un hombre limpio
recogía las cenizas y las guardaba en un lugar limpio fuera del campamento;
éstas, mezcladas con agua, purificaban lo contaminado.
Cuando un creyente se contamina con el mundo no hace falta un nuevo sacrificio
por el pecado, pero es necesario que el Espíritu Santo, de quien habla
el agua, aplique con poder, al corazón contrito, el recuerdo del sacrificio
hecho una sola vez para expiar el pecado.