| ABRIL 24 |
RESURRECCIÓN
Números 17:1-13
Ayer vimos a Aarón como figura de Cristo en su mediación. Hoy la vara de
Aarón nos da hermosa figura de Cristo en su resurrección y ascensión a
la diestra del Padre.
Para confirmar que Aarón era el escogido, Dios pide doce varas, una por
cada tribu. Éstas quedan en el tabernáculo y una, la marcada con el nombre
de Aarón, exhibe cuatro señales de vida: Reverdece, echa flores, arroja
renuevos y produce almendras (v. 8). Hay manifestación de vida y hay fruto.
La evidencia se guarda como señal para los hijos rebeldes.
De la misma manera hay pruebas indubitables (Hch. 1:3) de la resurrección
de Cristo y un día todo ojo le verá, aun los que le traspasaron, y toda
lengua confesará que él es Señor.
La rebelión de Coré añadió algo al tabernáculo: las planchas que cubrían
el altar, hechas de los incensarios de los rebeldes (16:38) y la vara de
Aarón que quedó dentro del arca del pacto (Heb. 9:4). Dios recibe gloria
aun de la ira del hombre.