| ABRIL 23 |
INTERCESIÓN
Números 16:36-50
Pasado el juicio sobre Coré y sus seguidores, el pueblo murmura contra
Moisés y Aarón porque se resiste a aceptar la justicia del castigo.
La sociedad permisiva actual ha contagiado a la iglesia que ya no lee con
cuidado lo que la Biblia enseña sobre el juicio y la ira de Dios. Se predica
el amor a expensas de la santidad. No es popular aplicar disciplina al
creyente que peca.
Dios vindica a sus siervos enviando una plaga que destruye a 14,700 murmuradores
y hubieran sido más si Aarón, con incienso y expiación no se hubiera puesto
entre los muertos y los vivos. En el incensario había fuego del altar (v.
46) que habla de la expiación. Ese fuego hizo cesar la mortandad y contrasta
con el fuego de Jehová (v. 35) que consumió a 250 hombres que llevaban
incienso.
Ese fuego consumió a los que se rebelaron contra Elías (2 R. 1:10-12),
y en un día futuro consumirá a los que participen en la sublevación final
(Ap. 20:9). Es rebelión contra las tres formas de autoridad ordenadas por
Dios: El Sacerdote (Aarón), el Profeta (Elías) y el Rey (Cristo).
El fuego destruye al rebelde, pero expía al creyente.