| ABRIL 19 |
PREPARACIÓN
Números 15:1-31
Dios tiene dos comunicaciones importantes con Moisés (vs. 1,17) y cada
una empieza con las palabras reconfortantes: Cuando hayáis entrado en
la tierra... (vs. 2,18). A pesar de los fracasos, el pueblo entraría
a la tierra prometida. La fidelidad de Dios es superior a la inconstancia
del hombre.
Al ver las leyes que normarían la conducta del pueblo y del extranjero
que moraba entre ellos, observemos que repetidas veces dice que una misma
ley es para los dos. Observemos también las tres clases de ofrendas:
1. Ofrenda de gratitud al cosechar las primicias de la tierra (vs. 19-21).
2. Ofrendas por pecados hecho por yerro con ignorancia de la congregación
(vs. 22-26).
3. Ofrenda por el pecado de una persona en particular, también, hecho por
yerro (vs. 27-29).
Por último vemos el pecado hecho con soberbia, y no hay ofrenda para este
tipo de pecado. Literalmente soberbia significa aquí con la mano en alto;
es decir, levantando el puño en reto directo a Dios y a sus mandamientos.