1° de Octubre de 2011 Año 118, No.777

Esto me recuerda el siguiente poema:

EL YUNQUE DE DIOS

Hoy pasé por la fragua del herrero

Y escuché del martillo alegre son;

Entré, y hallé bajo el pulmón de cuero

Martillos desgastados en montón.

 

¿Cuántos yunques –le dije– te ha costado

Arrinconar así tanta herramienta?

Uno –contestó– ¿no has observado

Cómo el yunque a los martillos revienta?

 

A la Biblia, el yunque de Dios, le hacen

Durante siglos, retiñir sin sueño,

Y al fin, son los martillos que yacen

Desgastados y rotos por el suelo.

LA BIBLIA
SU TEMA

Considerad los cuervos,
que ni siembran, ni siegan;
que ni tienen despensa, ni
granero, y Dios los alimenta.
¿No valéis vosotros
mucho más que las aves?

(Lucas 12:24Considerad los cuervos, que ni siembran, ni siegan; que ni tienen despensa, ni granero, y Dios los alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que las aves?).

LA Biblia no está escrita para que la lean los ángeles, ni seres de otro mundo, si los hubiera; está dirigida al hombre, a quien Dios valora mucho más que toda otra obra de sus manos.

Astros, animales y plantas; ríos mares y montañas; verano e invierno, todo lo que vemos, palpamos y oímos, fue creado por Dios pensando en el hombre, bajo cuyos pies lo puso para que fuese su administrador (Salmo 8:6-86 Le hiciste señorear sobre las obras de tus manos; Todo lo pusiste debajo de sus pies: 7 Ovejas y bueyes, todo ello, Y asimismo las bestias del campo, 8 Las aves de los cielos y los peces del mar; Todo cuanto pasa por los senderos del mar.).

Pero Dios, en su omnisciencia, vio que el hombre no podría ser el custodio de tan grande obra. Un día, él mismo se daría cuenta que había contaminado el agua y el aire, perdido algunas especies y destruido las capas de ozono y los bosques que fueron creados para su protección y bienestar.

Pero el problema va más allá: ha contaminado su propio corazón, destruido los valores que Dios puso en su conciencia y escogido normas para su vida que han generado violencia y maldad.

Por esto, Dios dice con toda claridad en la Biblia que el hombre es un pecador culpable y condenado, pues leemos:

Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios (Romanos 3:23por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios).

Y añade:

El alma que pecare, esa morirá (Ezequiel 18:20El alma que pecare, esa morirá; el hijo no llevará el pecado del padre, ni el padre llevará el pecado del hijo; la justicia del justo será sobre él, y la impiedad del impío será sobre él.).

Estas son unas de las razones por las cuales se busca acabar con la Biblia e ignorar la voz de autoridad de Dios que allí habla.

Pues además de esto, establece:

Los que confían en sus bienes, y de la muchedumbre de sus riquezas se jactan, ninguno de ellos podrá en manera alguna redimir al hermano, ni dar a Dios su rescate (porque la redención de su vida es de gran precio, y no se logrará jamás) (Salmo 49:6-86 Los que confían en sus bienes, Y de la muchedumbre de sus riquezas se jactan, 7 Ninguno de ellos podrá en manera alguna redimir al hermano, Ni dar a Dios su rescate 8 (Porque la redención de su vida es de gran precio, Y no se logrará jamás),).

En resumen: el hombre es pecador, no puede redimirse a sí mismo y la sentencia de Dios contra él es: debe morir, ¡está contaminado por el pecado!

“El Sembrador”
La Semilla es la Palabra de Dios
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