| SEPTIEMBRE 25 |
JOSÍAS
2 Reyes 22:1-20
Él fue el último rey bueno que tuvo Judá. Hijo de un padre malo, comenzó
a reinar a la edad de ocho años. Su característica principal fue su obediencia
a Dios. Se preocupaba por reparar el templo y cuenta con el apoyo del pueblo
que ofrenda con liberalidad, de los sacerdotes que trabajan con fervor
y de los artesanos que proceden con honradez. En la casa de Dios encuentran
el libro de la ley de Dios que había estado en desuso por muchos años.
Observemos los efectos de la lectura:
1. Angustia y dolor espiritual (v. 11).
2. Acercamiento a los siervos de Dios (v. 14). En este caso es a la profetiza
Hulda. Sería humillante para un rey tener que pedir consejo a una mujer,
un vaso más frágil. El mensaje fue de juicio para la nación, pero había
una promesa alentadora para Josías (v. 20).
3. Actividad intensa fue otro resultado de la lectura (veremos esto mañana).
¡Que la lectura de la Biblia tenga estos tres efectos en cada uno de los
lectores de La Buena Parte!