| SEPTIEMBRE 18 |
LOS ASIRIOS
2 Reyes 15:17-38
Aquí se menciona por primera vez este pueblo que ocupa un lugar importante
en la profecía. Fue el instrumento de Dios para ejecutar juicio sobre Israel.
Manahem ocupó el trono de Salum después de matarlo. Lo que hizo a las mujeres
de Tifsa y Tirsa fue también hecho a las mujeres de Samaria más tarde (Oseas
13:16; Amós 1:13), demostrando así la justicia eterna de Dios.
Manahem paga un tremendo rescate al rey de Asiria y logra demorar un poco
el final de Israel como reino. Pekaía reina dos años y muere asesinado
por Peka quien es asesinado por Oseas (no el profeta sino un hijo de Ela;
v. 30).
Jotam, rey de Judá, es otro que fue recto a medias. Edificó mucho, pero
no quitó los lugares altos. De él como de los demás reyes leemos: Todo
lo que hizo, ¿no está escrito en el libro...?. Recordemos que Dios escribe
todo lo que hacemos (y lo que no hacemos), y que un día se abrirán los
libros y escucharemos la lectura de lo que fue nuestra vida. ¿Será con
gozo o queremos alejarnos avergonzados (1 Jn. 2:28)?