| SEPTIEMBRE 11 |
INSTRUMENTO DE VENGANZA
2 Reyes 9:1-37
Años antes, Dios había ordenado a Elías que ungiera a Jehú como rey de
Israel (1 R. 19:16). No se registra que lo haya hecho, pero si así fue,
entonces Jehú fue ungido dos veces. Así ocurrió con David que fue ungido
por Samuel en Belén y por el pueblo muchos años después (1 S. 9:16; 2 S.
2:4).
Jehú cumplió la misión de venganza contra la casa de Acab impetuosamente
(v. 20). Joram y Ocozías mueren en cumplimiento cabal de lo profetizado
por Elías. Jezabel se pintó los ojos y se atavió el cabello, pero sólo
para ser echada por la ventana para morir y ser comida por los perros (vs.
10,36).
No sabemos que Jehú haya adorado o invocado el nombre de Dios, pero tuvo
celo en obedecer los designios de Dios.
Nuestro Dios es Dios de venganza y se cumplirá su venganza en nuestra era,
no por la sangre de Nabot (v. 26), sino por el crimen del Calvario. Pero
hoy es posible escapar de este juicio (Ap. 18:4).