| MAYO 5 |
UNA DERROTA VERGONZOSA
Números 25:1-18
Ni forniquemos, como algunos de ellos fornicaron, y cayeron en un día
veintitrés mil (1 Co. 10:8).
Estas palabras nos advierten que hoy estamos en peligro de ser vencidos
por Satanás como lo fue Israel en el pasaje leído. El enemigo no pudo hacer
daño al pueblo con las palabras de Balaam, pero fue seducido por las hijas
de Moab. Dejaron el camino de santidad y separación atraídos por la sensualidad
y la idolatría.
Aquí no es evidente la intervención de Balaam, pero esta información está
en otros pasajes (Nm. 31:16; Ap. 2:14).
La acción de Finees puso fin a un reto descarado a la orden de apartarse
del pecado. El celo de Finees hizo cesar la mortandad y glorificó a Dios.
Como recompensa, Dios hizo pacto de paz con él y le dio sacerdocio perpetuo.
El desorden y la mundanalidad en la iglesia provocan a celos al Señor (1
Co. 10:22). Hacen falta valientes como Finees que juzguen el pecado y tomen
medidas para alejarlo de la iglesia. Dios tomará nota y premiará el celo
por la santidad de su nombre.