| MAYO 29 |
“PAGADLE LA EXPIACIÓN”
1 Samuel 6:1-21
Esta fue la indicación dada a los filisteos (v. 3), y consistió en:
1. Oro, en forma de ratones y tumores.
2. Madera, con la que se construyó un carro nuevo.
3. Dos vacas que, contra su instinto, deberían dejar sus becerros e ir
hacia Bet-semes.
Las dos vacas nos dan una elocuente lección de sacrificio: fueron en camino
recto (v. 12) hacia la piedra en el campo de Josué y al lugar donde serían
degolladas. Esto nos habla de Cristo, quien puso su rostro hacia Jerusalén
y hacia la cruz sin apartarse ni a derecha ni a izquierda (v. 12). Sin
su sacrificio sería imposible la expiación de nuestra culpa.
Junto con las vacas iba un carro de madera, y nos habla de nuestros miembros
que han de ser entregados a Dios (Ro. 6:13; 12:1), que deben ser consumidos
para que así surja Cristo en nosotros. Finalmente, las figuras de oro:
nuestras riquezas, no sólo monedas, sino dones, habilidades y virtudes
que han de ser también ofrecidas a Dios en sacrificio agradable ante sus
ojos. Hemos de subrayar que lo primero, la sangre de Cristo, es lo indispensable
para nuestra expiación, lo demás es tan sólo lo justo y lo razonable (Ro.
12:1).