| MAYO 14 |
LO BUENO Y LO MEJOR
Números 32:1-42
Este capítulo nos enseña que podemos llegar muy cerca de disfrutar las
bendiciones que Dios ha preparado para nosotros, y quedarnos cortos por
nuestra propia falta de visión. Lo bueno sigue siendo el peor enemigo de
lo mejor.
Los de las tribus de Rubén y Gad, que eran ganaderos, pidieron las tierras
al este del Jordán (vs. 1-5). Moisés los reprende haciéndoles ver que Dios
les había prometido otra tierra y ya había castigado al pueblo una vez
por desanimarse y rehusar entrar en ella (vs. 6-15). En respuesta a las
palabras de Moisés prometieron ayudar a sus hermanos en la conquista de
Canaán (vs. 16-19) y su propuesta fue aceptada (vs. 20-32).
Podemos comparar esto con la elección de Lot (Gn. 13) quien, mostrando
su egoísmo, eligió las llanuras del Jordán (estas mismas tierras) y ¡qué
mal le fue! Los de Rubén y Gad no conocían la historia o no quisieron experimentar
en cabeza ajena.
Hay un texto en la lectura de hoy que preferimos olvidar: Sabed que vuestro
pecado os alcanzará (v. 23). ¡Que nos alcance de una vez! Juzguémoslo,
confesémoslo y abandonémoslo, aceptando el perdón que Dios nos quiere dar
(1 Jn. 1:9).