| MAYO 13 |
REGLAMENTOS TOCANTE AL BOTÍN
Números 31:21-54
Después de la guerra los soldados debían purificarse durante siete días
y también era necesario purificar el botín pasando por fuego todo lo que
lo resistiera y por agua todo lo combustible. Los que fueron a luchar recibieron
la mitad de lo obtenido y toda la congregación la otra mitad (v. 27).
David aplicó esta ordenanza después de su victoria sobre los amalecitas
(1 S. 30:24,25). Es así hoy, porque Dios es justo en su gobierno y recompensa
al que sale en servicio y a la congregación que lo apoya. Tanto los guerreros
como la congregación dieron una parte en ofrenda a Jehová, pero hay mención
especial de la ofrenda que dieron los jefes.
Dieron alhajas de oro en agradecimiento porque no murió ningún soldado
israelita y el reconocimiento que toda la gloria de la victoria debía ser
para Dios. El oro fue puesto en el tabernáculo de reunión para memoria
de los israelitas.
En nuestras reuniones también debemos hacer memoria de las victorias de
nuestro Dios. Que haya reuniones de oración para pedir y ganar victorias,
pero que también haya reuniones para celebrarlas.