| MAYO 11 |
VOTOS
Números 30:1-16
Los capítulos anteriores hablan de ofrendas que eran obligatorias. Los
votos que vemos en este capítulo son voluntarios. Son la respuesta al amor
y la gracia de Dios, del corazón de quien ha sido perdonado y bendecido
por él.
Hay dos clases de votos: los del hombre (vs. 1,2) y los de la mujer (vs.
3-16). La gran diferencia es que el voto del hombre es inviolable; el de
la mujer, bajo ciertas condiciones, podía ser abrogado. El padre de la
hija que vivía en casa y el marido de la mujer casada podían vedar el voto.
Pero si el marido o padre no lo impedían, o si era viuda la mujer, el voto
también era firme.
El único capaz de no quebrantar su palabra y cumplir todo lo pronunciado
por su boca, es Cristo: el Hijo del Hombre.
La mujer representa a Israel que hizo votos junto al Sinaí que no pudo
cumplir.
En un día futuro Jehová absolverá a Israel de su voto y será perdonada
y recibida por gracia. Hay varios salmos que expresan los sentimientos
del que hace votos. Busquemos estos dos: Salmo 66:13,14; 116:14,18. ¿Hemos
cumplido nuestras promesas a Dios?