| MAYO 10 |
OFRENDAS (Continuación)
Números 29:1-40
En este capítulo leemos de las ofrendas que pertenecían a las tres últimas
fiestas de Jehová: La de trompetas, expiación y tabernáculos.
Las citas señaladas son suficientes para mostrarnos esto, y un detalle
interesante sobre los siete días que duraba la fiesta de los tabernáculos.
El primer día se ofrecían trece becerros, dos carneros, catorce corderos
y un macho cabrío. Cada día se reducía un becerro hasta que en el séptimo
día la ofrenda era de siete becerros. En los siete días se ofrecían 70
becerros, 14 carneros, 98 corderos y 7 machos cabríos.
Hay varias interpretaciones sobre el significado de estos números y del
hecho que se reduce el número de becerros al ir pasando los días de la
fiesta, pero no fatigaremos al lector con ellas, porque el que escribe
sólo puede agradecer que Cristo, con una sola ofrenda (el sacrificio de
sí mismo) hizo perfectos para siempre a los santificados (Heb. 10:14).
Teniendo una ofrenda perfecta y un gran sacerdote, acerquémonos a Dios
con gratitud ofreciendo además (v. 39), como ofrenda voluntaria, el sacrificio
vivo de nuestros cuerpos. Esto también es agradable a Dios (Ro. 12:1,2).