| JUNIO 24 |
¿VENGANZA?
1 Samuel 26:1-25
La historia vuelve a repetirse. En esta ocasión David es el que busca entrar
en el campamento enemigo (v. 6), pero sus intenciones no fueron de venganza
sino de darle una lección a Saúl. No podemos afirmar que David no era de
carácter vengativo, la historia de Nabal nos dice lo contrario (25:21,22),
pero sí podemos decir que David tenía a Dios en alta estima, conocía sus
leyes y respetaba sus derechos. Mía es la venganza y la retribución (Dt.
32:35), había dicho Jehová y por esto espera que sea Dios quien hiera a
Saúl o bien que permita que caiga en batalla (v. 10). Hay una lección para
nosotros: muchas veces queremos hacer justicia con nuestras propias manos;
queremos terminar un problema con un golpe vengativo. Si esto hacemos estamos:
a) Tomando el lugar de Dios; sólo él puede emitir juicio.
b) Quebrantando la ley (matando, robando, etc.).
c) Haciendo a un lado una circunstancia que Dios quería utilizar para enseñarnos
algunas lecciones, formar nuestra personalidad y forjando nuestro carácter.
¿Qué hubiera sido de David si se hubiera quedado tras sus ovejas hasta
el momento de ser rey?