| JUNIO 14 |
LOS CELOS Y EL AMOR
1 Samuel 18:1-30
Estos son comparados con el sepulcro, porque sus lazos son fuertes, y con
la muerte, porque hacen cambios irreversibles (Cnt. 8:6).
1. El amor de Jonatán (vs. 3,4). Hay abnegación, identificación y sacrificio
en la amistad Jonatán-David que la hacen perdurar más allá de la muerte
(2 S. 9:1).
2. Los celos de Saúl. Notemos qué cosas alimentan los celos para así cuidarnos
de caer en sus garras.
a) Desconfianza en sí mismo (v. 8). El problema no era que David estaba
creciendo sino que él estaba menguando. Prevención: no dejemos de crecer
en el Señor.
b) Temor a fracasar (v. 12). Cuando vemos que otro prospera, en vez de
envidiarlo, busquemos la razón y si es porque Jehová estaba con él, cuidémonos
de no encontrarnos luchando contra Dios mismo.
c) Frustración. Saúl hacía planes, pero no prosperaban. En lugar de encontrar
su muerte, David gana más popularidad (vs. 17,21,30). Los celos y las envidias,
siempre dan fruto amargo. Pidamos que Dios nos libre de ver a nuestros
hermanos en tal forma que permitamos entren en nuestras vidas estos pecados.