| JUNIO 1 |
EL INCIDENTE DE LAS ASNAS
1 Samuel 9:1-14
El pueblo pedía un rey para salir delante de ellos. Les importaba más
lo que los hombres vieran en él que lo que Dios pudiera desear de él. Es
por esto que Dios escoge a Saúl; no había otro más hermoso que él (v. 2).
Pero, ¿cómo dárselo a conocer? Tenía que ser en secreto, delante de Jehová
y por boca de su profeta. Para esto usó unas asnas que hicieron que Cis
mandara a su hijo a buscarlas. Investiguemos:
1. ¿Por qué en secreto? Dios busca hablarle al corazón no nada más a los
oídos. Contestar a la arenga de un hombre es para recibir aplausos y aclamaciones;
responder a la invitación de Dios es decidir llevar la cruz del sufrimiento.
Esta decisión ha de hacerse en secreto.
2. ¿Por qué delante de Jehová? Saúl fue llamado en un monte alto donde
se ofrecían sacrificios. Dios me habla a mí desde la cruz de Cristo.
3. ¿Por qué por boca de su siervo? Objetos o circunstancias pueden dar
indicaciones, pero nada es tan claro como el llamado del Espíritu de Dios
por boca de un siervo o por medio de su Palabra.