| JULIO 8 |
“NO HEMOS HECHO CASO DE ELLA”
2 Samuel 6:1-23
Estas palabras (1 Cr. 13:3) resumen lo que el pueblo había hecho con el
arca del pacto. Primero la usaron como amuleto (1 S. 4:4); luego la perdieron
en la batalla (1 S. 5:1). Los filisteos la devolvieron, pero los de Bet-semes
no la honraron, y los de Quiriat-jearim la recibieron con miedo (1 S. 6:19-21).
Finalmente encontró reposo en la casa de Abinadab (1 S. 7:1) donde quedó
olvidada por veinte años.
David decidió llevarla a Jerusalén donde ya estaban los poderes civiles
y militares y al planear su retorno pensó que sería un momento de:
a) Unidad. La alegría y el regocijo deberían de compartirse (v. 5). El
rey danzó con el pueblo aunque lo menospreciara su mujer (v. 16).
b) Gratitud. Sacrificó holocaustos y ofrendas de paz a Jehová (v. 17).
c) Comunión. Después de bendecir al pueblo compartió alimentos con ellos
(v. 19).
Hubiera sido un día perfecto si David hubiera consultado las leyes de Dios
(v. 7). ¡Qué lección para nosotros! ¿Planeamos nuestros días importantes
sin consultar a Dios?