| JULIO 28 |
REBELIÓN DE ADONÍAS
1 Reyes 1:1-27
David sufre bajo el peso de los años, y Adonías, su hijo, conspira para
asegurarse el trono. No aprendió nada del fracaso de Absalón y usa los
mismos recursos. Joab y Abiatar le ayudaron, pero hubo quienes fueron leales
a David y a Dios quien lo ungió. Hay varias lecciones en nuestra lectura:
1. Una amonestación a los padres (v. 6). David fue débil en su trato con
sus hijos. No supo usar la vara. Nunca los entristecía con preguntas
sobre su conducta y sufrió las consecuencias de su negligencia.
2. Una advertencia a los hijos (v. 5). Un hijo indisciplinado es fácil
presa de la ambición y del orgullo. Al final de ese sendero está la muerte.
3. Un consuelo para los que sufren la disciplina del Señor. Dios dijo a
David: No se apartará jamás de tu casa la espada (2 S. 12:10). Amnón,
Absalón, y ahora Adonías iban a morir por ella. Pero es disciplina y no
destrucción la que Dios propone. Sus hijos turbaron a David, pero no triunfaron
sobre él. Dios levantó amigos fieles para desbaratar el complot de Adonías.