| JULIO 17 |
CONSPIRACIÓN
2 Samuel 15:1-37
Un poco de geografía e historia (Jos. 12:5; 13:13) nos dice que Absalón
tenía parentesco con reyes que habitaban entre las tribus de Neftalí y
Manasés. Los 3 años que estuvo en Gerar sirvieron para formar una amistad
con los líderes de estas tribus norteñas.
Esto pudiera haberse usado para consolidar el reino que aun estaba segregado
según sus tribus, pero no fue así. Absalón quiso precipitar el día que
subiría al trono y comenzó su campaña política (vs. 4-6) robando el corazón
de los de Israel (posiblemente se refiere a las 10 tribus del norte).
La conspiración toma fuerza en Hebrón y ante la posible marcha sobre Jerusalén,
David opta por abandonar su ciudad, no sin antes tomar ciertas medidas
sabias. Plantó ojos, boca y pies leales en puestos cumbres (vs. 27,32,35,36).
La lección la hemos de encontrar en la reacción de David. Espera únicamente
en las misericordias de Dios (v. 26); comprende que es parte de la espada
que no se apartaría de su casa (12:10,11) y no busca esquivar la disciplina
de Dios sino que se somete a ella con lágrimas (v. 30). No se olvidó de
Dios: lo adoró (v. 32).