| AGOSTO 15 |
EL REINO DIVIDIDO
1 Reyes 12:1-33
La nación se divide y se debilita. En un día se pierde lo construido por
tres generaciones. Muchos factores intervinieron en las condiciones que
propiciaron la ruptura entre hermanos, y lo que ocurrió en Israel sigue
ocurriendo entre el pueblo de Dios hoy. La ambición, la arrogancia, la
distancia entre el consejo de los ancianos y el de los jóvenes traen calamidades
en todo tiempo.
La gloria de Salomón tuvo sus lados oscuros en la opresión del pueblo (v.
4). Una mala relación con Dios resulta en injusticia hacia nuestros semejantes.
El reinado de Cristo no tendrá semejante mancha.
Roboam junta un ejército tratando de recuperar las tribus que lo abandonaron,
pero desistió de sus propósitos cuando Dios dijo: No vayáis, ni peleéis
contra vuestros hermanos (v. 24). Ojalá acatáramos este mandato hoy. Una
división es algo triste, pero no se logra la unión por la fuerza o usando
métodos carnales.
Jeroboam fortalece su posición inventando nuevos dioses, nuevo sacerdocio
y nuevas fiestas para mantener dividida a la nación.