| AGOSTO 14 |
ENEMIGOS DE SALOMÓN
1 Reyes 11:26-43
Ayer leímos de dos adversarios suscitados por Dios contra Salomón: Hadad
edomita (v. 14) y Rezón, rey de Damasco (vs. 23,24). Pero también levantó
a uno dentro del mismo palacio, Jeroboam, siervo del rey, joven valiente
y esforzado (vs. 11,26-40).
Ahías, un profeta de Dios, le promete a Jeroboam diez de las tribus y le
da consejos y promesas. Algo de esto llegó a oídos de Salomón y procura
matar a su rival. No hay lágrimas como las que derramó David al pecar,
no hay salmos penitenciales que broten de la pluma de Salomón y no hace
propios los escritos de su padre.
Cuando cae el juicio de Dios, son muchos los que imitan a Salomón y en
vez de confesar y abandonar su pecado luchan contra las consecuencias del
mismo. No hay manera de vencer a Dios ni de escapar de sus juicios. Salomón
había hecho alianza con Egipto al casarse con la hija de Faraón, pero no
se puede contar con la lealtad del mundo. Es insensato hacer enlaces con
quienes nos van a traicionar en la primera oportunidad.