| AGOSTO 12 |
LA REINA DE SABÁ
1 Reyes 10:1-29
Subrayemos algunos de los verbos de este relato que también deben describir
nuestro testimonio en cuanto a Cristo.
1. OYÓ la fama de Salomón (v. 1), no con indiferencia o con envidia, sino
con el deseo de saber más y conocerle mejor.
2. VINO a él (v. 2). No fue invitada ni estaba segura de ser recibida,
pero vino. El Señor Jesús invita a todos y asegura que a nadie echará fuera
(Jn. 6:37).
3. EXPUSO todo lo que en su corazón tenía (v. 2). Tenía preguntas difíciles.
Cristo satisface a todo corazón que se desahoga con él.
4. VIO las glorias de Salomón (vs. 4,5). Cristo es mayor que Salomón (Mt.
12:42) y su gloria es inescrutable y eterna.
5. DIJO (vs. 6,7). Confesó que la realidad superaba a la fama. A nosotros
nos toca confesar y creer que Jesús es Señor (Ro. 10:9,10).
6. DIO mucho a Salomón (v. 10), pero fue más lo que recibió de él.
La segunda parte del capítulo describe la riqueza de Salomón, pero no dice
nada de su condición espiritual.
El oro no es sustituto de la obediencia, ni la grandeza de la gratitud.
Es mejor ser recto que rico.