| SEPTIEMBRE 26 | |
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JEHOVÁ RESTAURARÁ Nahum 2:1-13
Nahum no marca un solo pecado de Judá, ni lo llama al arrepentimiento.
Esto está dentro de un marco profético amplio. Dios permite que Satanás
aflija a los suyos para disciplina (los israelitas), o para probar y capacitar
(Pedro: Lc. 22:32). Pero un día ya no lo permitirá más. Satanás será juzgado.
Al final de la disciplina, Dios ve a los suyos como perfectos. ¿Por qué,
pues, recordar su pecado? En el panorama profético el tribunal de Cristo
viene primero (2 Co. 5:10), luego el juicio de Satanás (Ap. 20:10) y finalmente
el de los incrédulos (Ap. 20:15). Nahum habla en el marco de estos dos
juicios, por eso ve a Judá como una ciudad pronta a recibir la gloria y
honra que le habían sido quitadas (v. 2). Con excepción de este versículo,
todos los demás hablan de Nínive y de Asiria. Leamos con detenimiento y
notemos la dramática descripción de su destrucción. El pánico será tal
al momento de la caída que los saqueadores no se detendrán a recoger el
botín (vs. 8-10). DÍA
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