| SEPTIEMBRE 27 |
UN CÁNTICO COMO TESTIGO
Deuteronomio 31:1-29
Moisés, de 120 años, ya está listo para partir. Ha hecho su plan de despedida,
anima a su sucesor y también al pueblo. Entrega copias de la ley y pide
que todos a una oigan, aprendan y teman (v. 13).
Truena la voz de Dios que pide un hombre: Josué; un lugar, el tabernáculo
(v. 14). Habla un Dios celoso que no comparte lugar con ninguna cosa creada
y da una orden: Este cántico responderá en su cara como testigo... porque
yo conozco lo que se proponen (v. 21).
Pasan alrededor de 930 años, Dios ha escondido su rostro, y se oye un gemido:
¿Cómo cantaremos cántico a Jehová en tierra de extraños? (Sal. 137:4).
Su pecado de dejar a Jehová los ha alcanzado. Dios, en su grande misericordia
ha permitido el endurecimiento de Israel hasta que haya entrado la plenitud
de los gentiles (Ro. 11:25), condición que nos ha alcanzado a nosotros.
¿Qué testigo hay que hable contra nosotros de nuestra infidelidad para
con Dios? ¿Podemos contemplar su rostro hoy?
DÍA ANTERIOR
|
ÍNDICE
|
DÍA SIGUIENTE La Buena Parte es una publicación orientada a fomentar el
habito de leer la Biblia de manera sistemática
El programa de lectura cubre la Biblia en cuatro años
por favor escriba al
administrador