| OCTUBRE 22 |
“ME ESTARÉ QUIETO, Y LOS MIRARÉ...”
Isaías 18:1-7
Estas palabras nos llevan a pensar en el silencio de Dios ante todos los
acontecimientos actuales que van desde movimientos políticos, hasta doctrinas
que tratan de borrar su nombre mediante engaños.
Etiopía, como nación comerciante que era, traía a Jerusalén toda clase
de riquezas: oro, marfil, piedras preciosas, etc. y éstas robaban el corazón
del pueblo, a más de otras costumbres que sembraban idolatría. ¿Por qué
no actúa Dios? La razón tal vez es la misma de Mateo 13:24-30.
Dios espera que el fruto sea perfecto; por eso las podaderas perfeccionan
a los santos y el hacha cortará a los idólatras (v. 5). Pensemos en Juan
15:1-4. También hay una lección para nosotros: cuando vengan los mensajeros
(v. 2) a sembrar cizaña en nuestros terrenos, ésta es la advertencia: Mirad...
escuchad (v. 3).
Somos responsables de lo que aceptamos, pues se nos ha dado una mente para
analizar lo que vemos y oímos. La advertencia de Cristo es: Mirad (Mt.
24:4), para no ser engañados; Velad (Mt. 25:13), para no ser sorprendidos
y Orad (Mt. 26:41), para no entrar en tentación. Meditemos en 1 Juan
4:1-4.
DÍA ANTERIOR
|
ÍNDICE
|
DÍA SIGUIENTE La Buena Parte es una publicación orientada a fomentar el
habito de leer la Biblia de manera sistemática
El programa de lectura cubre la Biblia en cuatro años
por favor escriba al
administrador