|

"...no busquemos
hacerlo todo de una vez.
Procuremos llevar
una alma al Salvador
y dejar
una palabra de ánimo
o hacer una acción amable
a uno de los que él ama.
Habiendo hecho esto
podemos seguir
hasta que otra alma sea salva
u otro rostro
triste brille
una vez más."
...el texto favorito de Emmie:
"No
temas,
porque yo estoy contigo;
no desmayes,
porque yo soy tu Dios
que te
esfuerzo;
siempre te ayudaré,
siempre te sustentaré
con la diestra de mi
justicia"
(Is. 41:10). |
Esta carta fue enviada a tres amigas que
escribían y animaban a la esposa de Don Eglón en su servicio al Señor en México.
Sirva de testimonio a los beneficios logrados a través de este ministerio.
Tehuacán, Pue., México 30 de septiembre 1891
Estimadas hermanas:
Supongo que no pensaban haber escrito la última carta a su amiga
Emmie. Ella está ahora más allá de sus palabras y acciones llenas de afecto. Es
muy cierto que podemos traer luz y alegría a nuestras vidas cuando practicamos
la comunión cristiana. Debe ser un gozo para ustedes saber que en la presencia
del Rey está una persona a quienes ustedes ministraron por medio de sus labios,
sus manos y sus plumas cuando ella estaba aquí en la tierra.
Les escribo a las tres juntas porque ella siempre unía sus
nombres al dar gracias a Dios por ustedes. Estén seguras que sus vidas no serán
vividas en vano si siguen sirviendo y animando a otros que aman a nuestro Señor.
Emmie no necesita más de nosotros porque se encuentra donde hay plenitud de
gozo, y delicias a su diestra para siempre (Sal. 16:11). Pero hay muchos que
están tristes y fatigados aquí en la tierra.
Es una tarea bienaventurada el buscar a los perdidos porque
Jesús los ama y desea su bien. Pero es más bienaventurada la tarea de fomentar
más aprecio a Cristo en los que ya han llegado a conocerle. Porque aunque Cristo
ama mucho al pecador perdido, ama más al pecador que ha sido redimido.
Que esta sea la meta de nuestras vidas. Pero no busquemos
hacerlo todo de una vez. Procuremos llevar una alma al Salvador y dejar
una palabra de ánimo o hacer una acción amable a uno de los que él ama.
Habiendo hecho esto podemos seguir hasta que otra alma sea salva u otro rostro
triste brille una vez más.
Al pedir esto para ustedes recuerdo que no tienen todo el tiempo
libre que quisieran tener, pero no olvidemos que cuatro horas que pasamos en
comunión con Dios valen más que años invertidos en actividades egocéntricas.
Dios puede multiplicar el poco tiempo libre de que disponemos como lo hizo con
los panes.
Termino citando para ustedes el texto favorito de Emmie: "No
temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te
esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi
justicia" (Is. 41:10). Fíjense en lo que hace Dios: te esfuerzo, te ayudaré, te
sustentaré. Estoy seguro que han conocido a través de otros los detalles de las
últimas semanas de Emmie aquí. Sentimos dolor pero tenemos esperanza.
|