SEPTIEMBRE 1
Hechos 11:1-18

ANÁLISIS DE LOS ACONTECIMIENTOS


“¿Por qué has entrado en casa de hombres incircuncisos...?” (v. 3) es la demanda que hacen a Pedro. La lección está en su respuesta. No fue una excusa, pues estaba convencido de que había obedecido en todo a Dios. No fue un relato con explicaciones e interpretaciones atenuantes. No fue llevado por las circunstancias, así que éstas eran irrelevantes. Se concretó a relatar los hechos haciendo énfasis en las intervenciones divinas.

Confiaba que el Espíritu Santo que lo había convencido a él, podía con las mismas pruebas convencerlos a ellos. Notemos esto:

1. Dios lo instruyó a no hacer distinción de personas (v. 9).

2. El Espíritu le indicó que fuera sin dudar (v. 12).

3. El Espíritu respondió a la fe de Cornelio que obedeció a Dios (v. 13), y el evangelio fue predicado y creído con el derramamiento de poder tal como sucedió en Pentecostés (v. 15).

La reacción ante esto es: (a) “Me acordé de lo dicho por el Señor” (v. 16). (b) “Callaron” (v. 18). (c) “Glorificaron a Dios” (v. 18). La voz de Dios, su Palabra y nuestro silencio son precursores de acciones de gracia.

 

 

 


SEPTIEMBRE 2
Hechos 11:19-30

BERNABÉ


Los judíos de Jerusalén predicaban sólo a judíos; los judíos de Chipre y de Cirene predicaban también a los griegos. Aparentemente más se convirtieron por la predicación de los segundos y si esto fue así la iglesia en Antioquía tuvo mayor número de griegos que de judíos.

Temiendo algún problema enviaron a Bernabé. ¿Qué fue lo que hizo?

1. Observó lo que acontecía. Como su mente no estaba predispuesta sólo “vio la gracia de Dios” (v. 23) y “se regocijó”.

2. Exhortó a que “permaneciesen fieles al Señor” (v. 23). Les dio algo para unificarse ya que en Cristo no hay judío ni griego (Gál. 3:28).

3. Pidió y buscó ayuda idónea. Conocía la destreza de Pablo al hablar con griegos (9:29) y ya que esta comunidad era eminentemente griega, lo necesitaba.

4. Se quedó “todo un año” (v. 26), tiempo suficiente para instruir en su fe a estos nuevos creyentes.

El resultado de esta instrucción saldrá más adelante. Hoy tan sólo vemos que se perdió el título “judíos y gentiles” y que recibieron el nombre de “cristianos” (v. 26).

 

 

 


SEPTIEMBRE 3
Hechos 12:1-25

RODE


La fe de Rode, aunque pequeña, nos da un ejemplo. Herodes, buscando complacer a los judíos, se había dado a la tarea de perseguir a la iglesia. Pedro fue encarcelado, pero un ángel del Señor vino a librarlo. Tomemos la historia desde este punto:

1. “Muchos estaban reunidos orando” (v. 12). Los que se entregan a la oración no tienen tiempo de preocuparse ni de pensar en las alternativas. Todos los hombres sufrimos problemas: los insensatos se quedan con ellos y los sabios los llevan a Dios en oración.

2. Rode “aseguraba” que la oración ya había sido contestada (v. 15). ¡Cuántos hay que se admiran cuando Dios contesta una oración! Así pasó con los demás. Habían orado por Pedro y cuando éste, libertado por Dios, llama a la puerta, no lo quieren creer. Con Rode no pasó así. Sintió una enorme emoción al comprobar que Dios oyó su oración.

3. “Pedro persistía en llamar” (v. 16). No fue fácil para Rode el convencer a los demás que deberían abrir la puerta. Tal vez pensaban en una nueva redada de creyentes dirigida por Herodes. Oración, visión y acción se conjugan en Rode. Imitémosla. Nuestras reuniones de oración se transformarán.

 

 

 


SEPTIEMBRE 4
Hechos 13:1-12

“APARTADME A BERNABÉ Y A SAULO”


Empezamos la tercera división del libro. Estaremos siguiendo a Pablo y sus compañeros en sus viajes misioneros. Meditemos hoy en la iglesia de donde fueron enviados. Cuatro palabras destacan (vs. 1,2):

1. Profetas. Dios los usaba para dar a conocer su voluntad.

2. Maestros. Se dedicaban a la tarea de instruir a los que andaban en el camino del Señor.

3. Ministrando. Dios los había elegido y ellos, gustosos, entregaban sus vidas al servicio.

4. Ayunando. No buscaban la satisfacción de sus propios deseos porque su único anhelo era ser agradables y útiles al Señor.

El Espíritu Santo pide a los cinco varones (vs. 1,2) que aparten a Bernabé y a Saulo. A ellos les correspondieron estas tres acciones:

a) Apartar. Dispensarlos de actividades presentes para que Dios los empleara en otras.

b) Imponer las manos. Una señal de identificación que mostraba que, aunque estuvieran trabajando fuera, seguían siendo miembros de la iglesia local.

c) Despedirlos, dándoles apoyo moral y económico.

Notemos que es al Espíritu Santo a quien le corresponde enviarlos (v. 4).

 

 

 


SEPTIEMBRE 5
Hechos 13:13-41

“SI TENÉIS ALGUNA PALABRA...”


Esta fue la invitación hecha a Pablo y Bernabé (v. 15) y ellos la aceptaron porque sí tenían palabra de Dios para ellos. Podemos ver tres puntos que sobresalen en su mensaje:

1. La historia. Haremos bien en memorizar datos históricos y presentarlos al hablar. El público, que ha de conocer de lo que hablamos, nos dará su atención, pues reconocerá nuestra autoridad en la materia.

2. La profecía. Habiendo captado la atención del público es necesario transportarla de nosotros, a la Palabra de Dios. Pablo buscó que su público aceptara que Cristo vino en cumplimiento de las profecías dadas a David y los profetas.

3. El evangelio. Aquellas promesas encerraban una buena nueva (v. 32) y la misión de Pablo era declararla. Contrastó la ley de Moisés con la fe en Cristo (v. 39), pero, paralelo con su mensaje de gracia y perdón de pecados, dejó ver la condenación en que caerían los que menospreciaban la misericordia de Dios (v. 41).

La bendición de oír, la responsabilidad de decidir y la condenación de no aceptar, no deben faltar cuando presentamos el evangelio de nuestro Señor Jesucristo.

 

 

 


SEPTIEMBRE 6
Hechos 13:42-52

“ROGARON QUE... LES HABLASEN”


Una nueva invitación para Pablo y Bernabé llega al salir de la sinagoga (v. 42). Al responder a ella, se reunió una multitud, donde había:

1. Los piadosos. Estos siguieron a Pablo y a Bernabé, quienes los exhortaron a perseverar en la gracia de Dios (v. 43).

2. Los ansiosos. Estos pidieron que Pablo les hablara la semana siguiente (v. 42). Casi toda la ciudad se juntó (v. 44), y oyendo que la gracia de Dios se extendía a ellos, se regocijaron y creyeron.

3. Los celosos. Los que no querían aceptar la oferta de Dios, tampoco querían que otros la aceptaran. Estos entablaron un debate con Pablo, pero notemos que rebatir la verdad de Dios lleva a la blasfemia (v. 45). Cuidémonos de esto.

De los primeros dos grupos se formaron los discípulos (v. 52).

Hay una frase de Pablo para los judíos que rechazaron el evangelio, muy dura, pero verdadera: “No os juzgáis dignos de la vida eterna” (v. 46). Acordémonos de ella cuando los hombres condenan a Dios por mandar a pecadores al infierno. No es Dios, sino su propia decisión, la que los envía a la condenación eterna.

 

 

 


SEPTIEMBRE 7
Hechos 14:1-28

NECESIDADES DEL MISIONERO


Sembrar la palabra con la visión de que nazca una iglesia, es una misión que Dios aun encomienda hoy a sus siervos. ¿Cuáles son los compromisos de este siervo?

1. Hablar de tal manera que crean en Cristo (v. 1). Cuando un mensaje no obtiene respuesta, ¿culpamos al público? El “de tal manera” del versículo uno implica fe, conocimiento del público, poder del Espíritu, etc. Oremos más por los predicadores.

2. Hacer muchos discípulos (v. 21). Lo importante no es cuántos levantaron la mano al fin de una predicación, sino cuántos aprenden a andar en el camino de Cristo. Debemos instruir, adiestrar e impulsar al que ha creído. La meta no es llenar bancas con creyentes, sino llenar la ciudad con el evangelio.

3. Constituir ancianos (v. 23). Esta tarea se vio facilitada porque no estaban escogiendo entre oidores sino entre hacedores: los discípulos que estaban activos en la obra.

4. Referir lo que había hecho Dios (v. 27). Relatar los incidentes del viaje llama la atención, pero presentar la obra de Dios motiva a la adoración. ¡Hagamos siempre lo segundo!

5. Renovar sus fuerzas. “Se quedaron allí mucho tiempo” (v. 28). Los nuevos creyentes necesitaban el ministerio de Pablo y Bernabé y ellos las oraciones de aquéllos. El descanso es provechoso para ambos.

 

 

 


SEPTIEMBRE 8
Hechos 15:1-12

CÓMO RESOLVER CONTIENDAS


Este capítulo nos habla de cómo resolver contiendas sobre puntos doctrinales. Esto no pasa en igual forma hoy. En Hechos 15 se nos habla del establecimiento de una doctrina. Con el Nuevo Testamento completo no hay más doctrinas que añadir. Hoy la discusión es por la interpretación de una doctrina. No obstante, es importante seguir los mismos pasos:

1. Tratar el tema con los ancianos. Hoy no hay apóstoles en alguna sede como Jerusalén (v. 2). Pero sí hay los que pastorean la grey del Señor en cada iglesia local. Si esto no es así, se necesita un punto previo que es orar porque Dios levante a estos siervos para que cumplan su ministerio.

2. Recolectar datos históricos alusivos al tema. Primero habló Pedro (vs. 7-11); luego Bernabé y Pablo (v. 12).

3. Recordar lo que Dios ha dicho al respecto. Aquí la autoridad de un apóstol lo respalda (vs. 8,9). Hoy será la Biblia. Es necesario escudriñarla para conocer la voluntad de Dios. Para resolver problemas necesitamos: hombres capaces, atención a eventos históricos y conocimiento de lo que dice la Biblia.

 

 

 


SEPTIEMBRE 9
Hechos 15:13-35

CONTIENDAS (Continuación)


Sigamos con los pasos que notábamos ayer:

4. Resumir lo oído con fundamento en la Palabra (vs. 14-18). Jacobo habló en nombre del Espíritu quien le recordó un pasaje del profeta Amós (Am. 9:11,12), pero antes de esto Jacobo lo tuvo que haber aprendido. No es necesario que un hombre se sepa toda la Biblia pero sí que, dentro de la iglesia local, cada quien sepa una parte diferente de manera que entre todos se conozca todo. Así el Espíritu podrá escoger de toda la Biblia el pasaje más adecuado para determinado momento.

5. Llegar a un acuerdo (v. 25). Esto debe ser por unanimidad, no por mayoría. Decide un cuerpo, no una organización.

6. Comunicar el acuerdo (v. 30). Esto no será tarea fácil, pues incluirá algunas verdades que podrán ofender, como: “a los cuales no dimos orden” (v. 24).

7. Encargar la resolución del problema a hombres idóneos (vs. 27,32). Esta es la parte más importante y que muchas veces se descuida.

Tres cosas por las cuales orar: el conocimiento de la Palabra, la conducción del Espíritu y la capacitación de los creyentes.

 

 

 


SEPTIEMBRE 10
Hechos 15:36-16:5

OTRO TIPO DE DESACUERDOS


El Espíritu Santo junta dos historias donde hubo desacuerdos con resultados diferentes (15:2 y 39). La primera fue sobre lo que se enseñaba y allí era necesario llegar a un acuerdo. La segunda fue sobre cómo actuar y Dios permite que haya más de una forma de actuar. Bernabé actuaba con bondad y quería una segunda oportunidad para Marcos. Pablo actuaba con apego a la verdad, tal vez pensando en lo dicho por el Señor en Lucas 9:62.

Es difícil reunir las dos posturas y, en realidad, Dios usa las dos; por eso aquí no hubo acuerdo aparente. El Espíritu Santo usó este desacuerdo para que Pablo y Bernabé entendieran la necesidad de multiplicar sus esferas de acción y buscaran otros compañeros.

Resumiendo, podemos establecer que los desacuerdos vienen para aprender algo nuevo, analizar nuestras esferas de trabajo y multiplicar nuestro servicio, pero nunca deben degenerar en división. Se debe llegar a una de dos metas: unificación (caso primero), o multiplicación (caso segundo). Necesitamos madurez espiritual y la dirección del Espíritu Santo para saber cuál es el caso.

 

 

 


SEPTIEMBRE 11
Hechos 16:6-24

LA DIRECCIÓN DEL ESPÍRITU SANTO


En los primeros versículos vemos cómo el Espíritu Santo cierra puertas y luego da una vision para encaminar a sus siervos a Macedonia. Llegando a Filipos los guía al encuentro de Lidia. Su corazón es abierto por el Señor y ella abre su casa para hospedar a los siervos de Dios y más tarde a la iglesia.

La muchacha con el espíritu de adivinación testificaba con verdad sobre la misión de Pablo y Silas (v. 17). ¿Por qué la callaron? Aquí también hemos de ver la dirección del Espíritu Santo que pone en el corazón de Pablo el desagrado que lo impulsa a actuar (v. 18). No quería recibir testimonios de fuentes inmundas. Esto no es necesario.

¿Cómo podemos sentir la dirección del Espíritu Santo hoy?

1. Por circunstancias imprevistas que cierran puertas (vs. 6,7).

2. Por momentos de oración y comunión con Dios (v. 9).

3. Por resultados de nuestras labores (v. 15).

4. Por sentimientos intuitivos (v. 18).

Pero algunos de estos casos pueden ser manejados por el enemigo. El único caso seguro es el segundo.

Dichoso el que ha aprendido a esperar en Jehová para encontrar su dirección (Sal. 37:3-7).

 

 

 


SEPTIEMBRE 12
Hechos 16:25-40

“TÚ Y TU CASA”


Mucho se comenta del por qué no hay resultados como estos hoy (vs. 33,34). Subrayemos unas tácticas misioneras:

1. Predicar al jefe de la casa. Lidia (aunque parece ser una mujer sin marido) es una de las excepciones; el trabajo va enfocado al jefe de la casa. Trabajar con niños, mujeres, jóvenes, etc., es bueno, pero necesitamos también centrar nuestros esfuerzos hacia los varones.

2. Instar a que se bauticen los que creen. Dar este paso de identificación con Cristo tiene prioridad número uno en el discipulado (Mt. 28:19). La nueva criatura en Cristo era bautizada para que demostrara su nueva vida ya identificada con Cristo. Hoy, algunas de estas cosas se han invertido.

3. Confiar en el poder del Espíritu Santo y la disciplina del Señor para que los hijos de Dios anden en el camino que deben andar.

Si el jefe de la casa y su familia habían creído en Cristo como Señor, él andaría en sus caminos y cuidaría que su casa lo hiciera. Esta era la fe de los apóstoles. Hoy ¿tenemos esa fe en el poder de Dios?

 

 

 


SEPTIEMBRE 13
Hechos 17:1-15

MÁS SECRETOS DEL ÉXITO


Juntemos a lo apuntado ayer las lecciones que aprendemos en Tesalónica y Berea.

Tesalónica. Haríamos bien en leer 1 Tesalonicenses 1:2-10 para observar el fruto de esta visita que se debió al poder del Espíritu Santo, pero también a la obediencia de sus siervos. Para resultados como éstos debemos entender mejor lo que significa el hacer discípulos. En este ministerio Pablo usó de:

a) Continuidad. Tres días de reposo (v. 2).

b) Esfuerzo tenaz. No fue fácil discutir contra todos (v. 2).

c) Las Escrituras (v. 3).

d) Testimonio personal al decir: “Yo os anuncio” (v. 3; 1 Ts. 2:7-12).

Estos pocos días sirvieron para que ellos, instados a ser testigos, cubrieran Macedonia y Acaya con el evangelio. Roguemos al Señor que nos instruya en esta forma de hacer discípulos y nos ayude a obedecer plenamente sus instrucciones.

Berea. Aquí el ejemplo se enfoca a nuestro amor a la lectura de la Biblia. Notemos que fueron alabados por no creer lo que decía el predicador hasta confirmarlo en las Escrituras. Escudriñar la Biblia es un ejercicio fundamental para el crecimiento del discípulo.

 

 

 


SEPTIEMBRE 14
Hechos 17:16-34

MÁS LECCIONES PARA APRENDER


1. La preocupación de Pablo. No pudo quedarse callado al ver la idolatría en Atenas (vs. 16,17). Pero, aunque la idolatría estaba afuera, comenzó en la sinagoga. Buscó a sus hermanos de raza que, al creer en Cristo, le ayudarían a combatir la idolatría. No pudo dejar de observar los dioses y las costumbres de los atenienses. Tampoco cambió su mensaje. Ante judíos y gentiles, filósofos o esclavos, predicaba el evangelio de Jesús y de la resurrección (v. 18).

2. La predicación de Pablo. Su mensaje en el Areópago nos da grandes lecciones. Un buen predicador debe: (a) Conocer al auditorio (v. 22). (b) Usar una introducción adecuada (v. 23). (c) Poner un fundamento que el público entienda (vs. 24-28). En este caso no usó un pasaje bíblico. (d) Señalar el pecado. Aquí no se fijó en la vida que llevaban sino en su ignorancia de Dios (vs. 29,30). (e) Hablar de juicio (v. 31). (f) Presentar pruebas de la deidad de Cristo: su resurrección (v. 31).

Haríamos bien en estudiar esto los que a veces hablamos a un público que no conoce la Biblia.

 

 

 


SEPTIEMBRE 15
Hechos 18:1-28

PRISCILA Y AQUILA


Esta pareja nos da una lección de cómo unos esposos pueden servir al Señor.

1. Compartían un mismo oficio (v. 3). Esto no será siempre posible, pero se debe buscar sobrellevar “los unos las cargas de los otros” (Gá. 6:2).

2. Caminaban juntos. Después de haber estado 18 meses enseñando e instruyendo, Pablo decide navegar a Siria y los esposos lo acompañan (v. 18). Querían aprender más de él y compartir su trabajo y ministerio.

3. Combatían juntos. Oyeron a Apolos y en vez de criticarle a la hora de comer, “le tomaron aparte y le expusieron más exactamente el camino de Dios” (v. 26).

Notemos que fue un trabajo de los dos y que la mujer está primero. Esto nos dice que al hacer tiendas, los dos escuchaban a Pablo, habían crecido en el conocimiento del Señor y eran igualmente capaces de instruir al hermano. Apolos, como Pablo, fue un erudito en las Escrituras (vs. 24,28), pero a Apolos le faltaba encontrarse con Cristo resucitado. De esto debieron ser testigos Aquila y Priscila.

¡Oh, que más esposos fueran testigos de Cristo y del poder de su resurrección!

 

 

 


SEPTIEMBRE 16
Hechos 19:1-22

ÉFESO


El nacimiento y crecimiento de esta iglesia es muy aleccionador. Recordemos que la carta que les escribió Pablo tiene como fondo el tema de la iglesia. Notemos, pues, algunos factores importantes en el nacimiento y desarrollo de esta iglesia en Éfeso:

1. Lo que nace dentro de la iglesia: (a) Doce hombres llenos del Espíritu Santo (v. 6,7). (b) El deseo de recibir instrucción bíblica diaria (v. 9). (c) Una visión misionera (v. 10). (d) Muchas confesiones públicas (v. 18). (e) Muchas conversiones contundentes (v. 19).

2. Lo que Dios envía como sello de aprobación a la obediencia de sus hijos. Es por esto que, para respaldar su ministerio, contaron con: (a) Manifestaciones del poder de Dios (v. 12). (b) Temor del nombre del Señor Jesús (v. 17). (c) Victorias por su palabra (v. 20).

3. Lo que Dios permite, pues por ello saldrán a luz sus virtudes y se alcanzará la madurez. Viendo los cambios el enemigo envió a: (a) Obstinados (v. 8). (b) Maldicientes (v. 9). (c) Impostores (v. 15).

Notemos el resultado y sea esto la meta de toda iglesia local: “Era magnificado el nombre del Señor Jesús” (v. 17; Ef. 1:12; 2:7; 3:10).

 

 

 


SEPTIEMBRE 17
Hechos 19:23-41

CAMBIO DE ESTRATEGIA


Hasta ahora toda oposición había nacido de los judíos. Hoy leemos de la reacción de un platero que veía disminuida su ganancia porque muchos habían dejado la idolatría para seguir al Dios verdadero. Esta es la primera confrontación entre el poder del Espíritu Santo y las fuerzas del paganismo impulsadas por Satanás.

Es sorprendente notar que la pugna es aplacada por la intervención de un gentil quien, habremos de suponer, era también pagano (v. 35). Aquí también sobresale cómo Dios usa las leyes de las naciones para proteger a sus hijos. Comparando las dos situaciones observamos que cuando los judíos arman el alboroto, Pablo se levanta y defiende su fe, aclarando que el Cristo que él predicaba era el anunciado por los profetas y que, si lo rechazaban, sólo les quedaba la condenación de Dios. En cambio, cuando el alboroto era originado por paganos no le es permitido hablar.

No podemos generalizar, pero es importante recordar esto cuando gente que no conoce la Biblia quiere argumentar con nosotros la base de nuestra fe. No usemos la Palabra contra éstos que sólo la pisotearán. Recordemos Mateo 7:6.

 

 

 


SEPTIEMBRE 18
Hechos 20:1-16

DESPEDIDAS


Pablo se había propuesto visitar Jerusalén y de allí partir a Roma (19:21). El Espíritu Santo confirma este deseo, pero le manifiesta que sería su último viaje (20:25).

Notemos algunas cosas particulares de estas despedidas:

1. Exhortación abundante basada en la Palabra de Dios y acompañada del abrazo de la amistad (v. 1).

2. Enseñanza intensiva (v. 7). Pablo sabía que tenía mucho que enseñarles y la iglesia sabía que tenía mucho que aprender. Por esto se quedaron largas horas escuchando al siervo de Dios.

3. Ejemplo práctico (v. 10). Frente a una necesidad, Pablo suspende su enseñanza y desciende para levantar a Eutico. Este accidente no le hace parar sino que sigue hablando e instruyendo (v. 11).

La lección que pudiéramos aprender está enfocada a la visitación de iglesias y a compartir nuestros dones. ¿Lo hacemos con el mismo sentido de responsabilidad? ¿Buscamos entregar a nuestros oyentes “completos” al Señor? ¿Compartimos lo que tenemos sin egoísmo? Pensemos en esto.

 

 

 


SEPTIEMBRE 19
Hechos 20:17-38

ÉFESO NUEVAMENTE


La lectura de este pasaje, la carta a Éfeso en Apocalipsis 2:1-7 y la epístola que escribió el apóstol Pablo, nos lleva a pensar que esta iglesia es la que alcanzó más madurez durante el ministerio de Pablo. La madurez se observa en la capacidad para resolver problemas, prevenir peligros y planear para el futuro.

En su mensaje de despedida, Pablo les pide que recuerden:

1. Su servicio al Señor, con humildad, lágrimas y pruebas (v. 19).

2. Su ministerio, o bien la forma en que administró lo que de Dios había recibido. Todo lo compartió (v. 20). Su prioridad era acabar su carrera (v. 24) y para esto trabajó sin excusas ni pretextos (v. 27).

3. Su preocupación por otros. Vivió las palabras del Señor: “Más bienaventurado es dar que recibir” (v. 35).

Pensando nuevamente en madurez notemos: (a) La abnegación en el servicio es el secreto para la solución de problemas (vs. 18-27). (b) Velar, para que yo mismo no caiga en tentación, es el secreto para prevenir los peligros que asechan a la iglesia (vs. 28-31). (c) La Palabra de Dios es la base para toda planificación (v. 32).

Recordemos esto si queremos iglesias maduras.

 

 

 


SEPTIEMBRE 20
Hechos 21:1-26

EL CUIDADO DEL ESPÍRITU SANTO


Hoy comenzamos la última de las cuatro partes en que hemos dividido este libro. Su tema es: cómo cuida el Espíritu Santo al apóstol. Hoy notaremos cómo actúa a través de la profecía.

Considerando las experiencias del apóstol en cuanto a la obediencia completa a la voz del Espíritu, encontramos que, cuando le habla en forma directa acata sus órdenes (16:7). Pero cuando habla a través de hermanos, en una ocasión no obedece (v. 4) y en otra sí (vs. 23-26). La sabiduría humana nos diría que deberíamos obedecer la primera y no la segunda, pero con Pablo no fue así.

Resumamos: La profecía no tiene como único propósito predecir el futuro sino que es útil para edificar, exhortar y consolar (1 Co. 14:3), y este don ha de usarse “conforme a la medida de la fe” (Ro. 12:6). Pablo había orado por un viaje próspero (Ro. 1:10); había entendido que era necesario ir (19:21) y su fe en Dios lo había hecho conocer y acatar su voluntad (20:23,24).

Las voces de hoy vendrían a probar la firmeza de la fe del apóstol. La obra del Espíritu es guiar “a toda la verdad” (Jn. 16:13).

 

 

 


SEPTIEMBRE 21
Hechos 21:27-22:5

DIVERSOS GÉNEROS DE LENGUAS


Lo que sucede aquí y en Pentecostés (2:7,8) es muy diferente, pero hay algo en común: las lenguas se usaron para darse a entender.

Notemos la secuencia: (a) Confusión: no se podía entender (v. 34). (b) El uso del griego: Pablo aclara quién es (vs. 37-39). (c) El uso del hebreo: Pablo declara qué hace (v. 40).

El don de lenguas, que Pablo exhorta que se use con discernimiento, puede hacer todo lo contrario: conducir a la confusión (1 Co. 14:23).

Recordemos que en la obra del Dios Trino, en la diversidad de dones, ministerios y operaciones, Dios es el mismo (1 Co. 12:4-7) y en él no hay confusión, y todo lo que da tiene un propósito: “para provecho”. Fue así que Pablo se ganó la admiración de Claudio Lisias (Hch. 23:16) y la atención del pueblo.

Nunca sabremos para qué serán útiles ciertos dones que Dios nos da. Aquí fue la habilidad de hablar en lengua extranjera; en otros casos ha sido la medicina o la ingeniería que ha abierto puertas a misioneros contemporáneos.

 

 

 


SEPTIEMBRE 22
Hechos 22:6-29

MI ELECCIÓN Y MI CIUDADANÍA


Es notorio cómo guía el Espíritu Santo a Pablo a usar ciertas verdades con respecto a él mismo. Veamos cómo usó dos de ellas hoy:

1. Su elección. Pablo asegura que fue escogido para conocer la voluntad de Dios, para ver al Justo y para oír su voz (v. 14). También relata que esto pasó porque Dios habría de enviarlo a los gentiles (v. 21). A esto el pueblo contesta: “No conviene que viva” (v. 22).

2. Su ciudadanía. Pablo pudiera haber testificado que su ciudadanía estaba “en los cielos” (Fil. 3:20), pero no lo hace. Dice: Soy ciudadano romano y aclara que lo era de nacimiento (vs. 25,28). La reacción a esto es temor y mejor cuidado para él (v. 29).

¡Cuántos hay que quieren usar datos de su historia en forma semejante para ganar la voluntad de alguien o cambiar su situación! Aprendamos cómo lo hizo el apóstol.

En cuanto a su elección, era única, no podía escoger entre dos o decir la mitad. En cuanto a su ciudadanía, tenía más que una y aquí eligió la más conveniente para el caso. Observemos la diferencia. En ningún caso dijo Pablo una verdad a medias.

 

 

 


SEPTIEMBRE 23
Hechos 22:30-23:35

EL CUIDADO DEL CONSOLADOR


La obra del Espíritu Santo es la de uno que mora en nosotros y nos recuerda todas las cosas (Jn. 14:17,26). Veamos esta función en nuestra lectura de hoy. La mente del apóstol, atribulada, consumida por la desilusión y el agotamiento, puede recordar:

1. Lo que está escrito (v. 5; Éx. 22:28). Ha de tener en cuenta la dignidad del siervo de Dios. Cristo hizo lo mismo: “no abrió su boca” (Is. 53:7).

2. Su esperanza (v. 6). Como testigo de la resurrección de Cristo no miente en su declaración y sí demuestra a los que lo juzgan que tras el velo religioso está lo político. Esto cambia la situación (vs. 7-10).

3. Su oración contestada (v. 11; Ro. 1:10): Llegaría a Roma.

4. Las promesas de Dios. Dios habría de protegerlo, y para esto usó a un sobrino (v. 16).

5. Su deseo de ser como Cristo en sus padecimientos y en su muerte (v. 35; Fil. 1:13; 3:7-10).

¡Cuán hermoso es ser cuidado así! Pero aprendamos nuestra parte: Hay que leer la Biblia, conocer nuestro llamamiento, orar inteligentemente, conocer sus promesas y tener deseos sinceros de ser como Cristo en sus padecimientos y muerte.

 

 

 


SEPTIEMBRE 24
Hechos 24:1-27

LA VOZ DE LA CONCIENCIA


El versículo 25 nos hace pensar en ella. ¿Podrá el Espíritu Santo actuar a través de la conciencia de estos hombres?

1. Ananías (23:2; 24:1), sumo sacerdote apegado a “ofrendas y sacrificios que no pueden hacer perfecto, en cuanto a la conciencia, al que practica ese culto” (Heb. 9:9,14), tiene una conciencia de obras muertas. Por esta conciencia INMUNDA Dios no puede actuar.

2. Tértulo (vs. 1,2). Hombre sin escrúpulos, vendido para hacer lo que otros le dicen tiene conciencia CAUTERIZADA (1 Ti. 4:2), a la que tampoco puede Dios hablar.

3. Félix (vs. 22-26) es un gobernante que está informado del “Camino”, pero tiene su conciencia CORROMPIDA (Tit. 1:15,16). Es una situación peligrosa, pero el cáncer del pecado aún no había invadido todo: la conciencia habla y Félix se espanta, pero nada aprovecha (v. 25).

4. Pablo. ¡Qué diferencia! Tiene una conciencia SIN OFENSA (vs. 15,16). En ella sí actúa el Espíritu Santo (comp. v. 25 con Jn. 16:8-11).

¿Cómo es nuestra conciencia? Si no es como debiera ser, recordemos que hay un gran sacerdote sobre la casa de Dios que puede purificar nuestros corazones de mala conciencia (Heb. 10:21,22).

 

 

 


SEPTIEMBRE 25
Hechos 25:1-27

LOS QUE ESTÁN EN EMINENCIA


Estos también caen bajo el control de Dios. Ellos no lo ven así, pues FÉLIX usa a Pablo para congraciarse con el pueblo (24:27). FESTO hace una propuesta fuera de orden con el mismo fin (v. 9); y AGRIPA se rodea de mucha pompa para buscar apoyo político (v. 23).

Los tres, como tantos políticos hoy, piensan que son sus cualidades y sus planes astutos los que los han llevado a lugares eminentes. ¿Dónde está el control de la mano de Dios? Proponiendo a Festo que deje a Pablo en la cárcel. Esto hizo que Pablo no fuera entregado a la turba judía que buscaba su muerte; haciendo leyes que prohibían que un romano fuera juzgado en un tribunal judío, al menos que así lo deseara (vs. 9,10). Así fue librado de una celada (v. 3). Haciendo que Festo confirmara la apelación a César (v. 12), se confirmó el propósito de Dios al llamar a Pablo (9:15).

No podemos más que concluir que: De maneras misteriosas suele Dios aquí actuar y así sus maravillas por los suyos efectuar.

 

 

 


SEPTIEMBRE 26
Hechos 26:1-23

UNA PALABRA DE TESTIMONIO


Pablo está en una situación descrita por el Señor (Lc. 12:11,12; 21:12-19). Como buen discípulo no propone en su corazón cómo ha de responder en su defensa. Conoce que es ocasión de dar testimonio y así el Espíritu Santo le enseña, en esa misma hora, qué debe decir. Pero no actuará el Espíritu Santo de la nada. Pedirá del apóstol serenidad y confianza en las promesas de Dios; necesitará de una vida que se ha doblegado a su señorío y de una mente llena de la Palabra divina.

Notemos esto en su disertación.

1. Su integridad es conocida por todos (vs. 4,5).

2. Su esperanza no está opuesta a las enseñanzas de las Escrituras (vs. 6-8).

3. Su celo como perseguidor es algo del pasado (vs. 9-11).

4. Su cambio fue por obra de Dios (vs. 12-15).

5. Su llamamiento fue claro (vs. 16-18).

6. Su respuesta fue inmediata (vs. 19,20).

7. Su testimonio es de un Cristo resucitado (vs. 22,23).

Finalmente, notemos cómo en su testimonio da gloria a Dios por: (a) Las promesas que cree. (b) El mensaje que predica. (c) Los factores que le habían permitido conservar la vida (v. 22).

Aprendamos a ser testigos de la resurrección.

 

 

 


SEPTIEMBRE 27
Hechos 26:24-27:12

REACCIONES HUMANAS


¿Las puede controlar para bien el Espíritu? ¡Sí! La reacción de Festo es agresiva (v. 24); la de Agripa es tibia (26:28). De ellos sólo se logró un consenso favorable sobre la culpa del reo (26:31), que posiblemente resultó en un trato preferente hacia el apóstol.

Por otro lado cabe destacar el trato humano de Julio, el centurión (27:3); el permiso dado a Lucas (como médico particular) para viajar con él, así como otros de sus amigos (27:2; el “nosotros” incluye a Lucas) y la atención que los amigos de Pablo le brindaron en Sidón.

En contraste con los cuidados de Aristarco, compañero de prisiones (Col. 4:10) y fiel colaborador (Flm. 24), y de Lucas, el médico amado (Col. 4:14), están los vientos contrarios que ilustran las fuerzas que se oponen a la voluntad de Dios.

El príncipe de la potestad del aire es visto levantando vientos y calmando temporales (27:7,13) pero, gracias a Dios, tenemos UNO a nuestro lado mayor que Satanás.

¿Soy digno de la confianza de Dios para que en forma personal me cuente sus propósitos (26:16)?

 

 

 


SEPTIEMBRE 28
Hechos 27:13-38

LA EXHORTACIÓN


Este es otro don repartido por Dios que se debe usar adecuadamente (Ro. 12:3-8). Para su ejercicio eficaz es necesario:

1. La intervención directa del Espíritu (1 Co. 12:4,11), actuando según su voluntad y manifestándose a favor de su siervo (Ro. 12:10-12).

2. La diligencia del receptor del don. Notemos cómo lo usa Pablo:

a) Con cariño. Usa sólo el recuento del error para respaldar su exhortación. No usa el “se los dije” para provocar más dolor que el que ya sienten (vs. 14-20).

b) Oportunamente (vs. 21,22). Como prisionero no tenía voz ni voto, pero como embajador de Cristo, sí (Ef. 6:19,20).

c) Fundamentándose en la palabra de Dios (vs. 23,24), pero presentándola dentro de un contexto real (vs. 26,31).

d) Poniéndose como ejemplo de fe y obras (vs. 25,35).

Lo necesario no sólo es comer: es dar gracias delante de todos en circunstancias tan adversas. Regañar es marcar todo lo malo que se ha hecho y las consecuencias si no se cambia de actitud. Exhortar es marcar, además, cuál es el camino correcto y ayudar a andar por él. ¡Aprendamos a exhortar!

 

 

 


SEPTIEMBRE 29
Hechos 27:39-28:10

LOS QUE HACEN MILAGROS


Un don más que el Espíritu puede usar para cuidar a los hijos de Dios es el de hacer milagros, pero en la actualidad es mal interpretado y presentado. Frecuentemente se usa con fines egoístas y de proselitismo. Veamos cómo es cuando Dios controla su ejercicio. Desembarcaron en una isla 276 náufragos y pocas cosas distinguirían a los unos de los otros. ¿Cómo acreditaría Dios a su siervo? Por su carácter servicial y por un accidente del cual salió ileso (28:3-6).

Los otros milagros vienen motivados por: (a) Gratitud, ya que no tenían plata ni oro para pagar su hospedaje (28:7,8). (b) Fe, ya que no hubo propaganda, sólo convicción en los que venían (28:9). Si el padre de Publio había sido sanado, ¿no podían ellos serlo también?

Para finalizar, recordemos cuántas veces usó dones diferentes a éste cuando llegó a una ciudad para anunciar el evangelio. La historia de hoy parece ser la excepción. ¿Sería porque eran nativos de la isla, sin cultura ni conocimiento de la historia hebrea? Lo importante es utilizar lo que Dios nos da, y entre esto está, en primer lugar, la profecía (1 Co. 14:1).

 

 

 


SEPTIEMBRE 30
Hechos 28:11-31

“BIEN HABLÓ EL ESPÍRITU SANTO”


Estas palabras (v. 25) cierran el ministerio de Pablo a los judíos, pero también pueden ser el punto final del libro que hemos leído.

Frases e insignias son usadas por los hombres de muchas maneras. Vemos algunas:

1. La enseña de la nave alejandrina (v. 11).

2. Los nombres de lugares geográficos de Roma (v. 15).

3. La que sin duda estaba en la casa donde tenían preso a Pablo (v. 16).

En otro aspecto están:

4. La del amor que unía a los hermanos que salieron a recibir al apóstol Pablo (v. 15).

5. La que los judíos habían colocado a las enseñanzas de Cristo (v. 22).

6. La que, sagazmente, había escogido Pablo al referirse al evangelio de Cristo: “La esperanza de Israel” (v. 20).

Volviendo a nuestro título, en primer lugar se refiere al rechazo de los judíos a tan clara confirmación de las promesas de los profetas y de Moisés (v. 23), pero hemos sugerido que esta frase puede ser la que cierra este libro. El Espíritu Santo ha hablado dando poder, dirigiendo, señalando a los suyos, defendiéndolos de peligro, etc. y todo lo hizo bien.

Agradezcamos a Dios que esto fue así y creamos que esto seguirá siendo así.