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DICIEMBRE 1

Lectura: 1 Tesalonicenses 4:1-12

CÓMO AGRADAR A DIOS


 

Aquí se nos instruye que esto se haga:

1. Creciendo (vs. 1,2).

El apóstol ha dado gracias repetidas veces por la conversión y consagración de los tesalonicenses y aquí les recuerda que debe haber crecimiento. El creyente jamás debe estancarse. Debe abundar más y más. La medida de mi crecimiento es la medida de mi obediencia a los dos temas que siguen.

2. Andando en santidad (vs. 3-8).

Una de las inquietudes del apóstol pastor (3:10) pudiera haber sido la pureza moral de los recién convertidos. Los exhorta a tener su vaso (cuerpo/esposa) en santidad y honor. Hay alguna discusión sobre la interpretación de la palabra griega que significa vaso. ¿Significa cuerpo o esposa? La santidad es para los dos significados. Recordemos que esposo y esposa son “un cuerpo”.

3. Andando en amor (vs. 9-12).

El amor es para los hermanos en la Iglesia Local donde nos congregamos, para todos los hermanos y, llegando allí, debe abundar más y más (vs. 1,10) para que los de afuera tengan en nuestra tranquilidad y trabajo un testimonio que glorifique a Dios.

 

 


DICIEMBRE 2

Lectura: 1 Tesalonicenses 4:13-18

PALABRAS DE ALIENTO


 

Es una lástima que pasajes como éste, escritos para dar consuelo, sean motivo de tanta controversia. La venida del Señor es una esperanza bienaventurada que nos dará aliento en tiempos de tristeza o tribulación. Tenemos aquí varios detalles importantes:

1. ¿Quién viene? “El Señor mismo”, quien murió y resucitó por nosotros.

2. ¿Cómo viene? “Con voz de mando”, como la que vemos en Juan 5:25-29; 11:43. Sólo puede haber un resultado cuando resuena la voz vivificante del Señor. Subordinadas a esta voz hay dos inferiores: voz de arcángel y de trompeta. En el Antiguo Testamento las trompetas eran señal para el pueblo de Dios y no para el mundo perdido (Éx. 19:13-19; Nm. 10:2-10).

3. ¿Por quiénes viene? Resucitará a los que han muerto en Cristo; arrebatará y transformará a los que vivimos y nos reunirá a todos alrededor de su persona.

4. ¿A dónde viene? A las nubes, en el aire, a los dominios de Satanás (Ef. 2:2; 6:12).

Además de recibir consuelo, ¿no arde nuestro corazón en anticipación de ese día? “¡La voz de mi amado! He aquí él viene” (Cnt. 2:8).

 

 


DICIEMBRE 3

Lectura: 1 Tesalonicenses 5:1-11

EL DÍA DEL SEÑOR


 

El “pero” con que comienza este capítulo es señal de que Pablo está cambiando de tema. La última parte del capítulo 4 se diferencía del capítulo 5, tanto como el día de la noche. Lo primero presenta el arrebatamiento de la iglesia, lo segundo se refiere al día del Señor, relacionado con Israel y los gentiles.

Luego de que el Señor haya arrebatado a los creyentes, el próximo tema profético es el día del Señor, un período extenso de juicio. El día del Señor viene “como ladrón en la noche” (v. 2), “como los dolores a la mujer encinta” (v. 3), expresiones que recalcan que es inesperada e inevitable. Los creyentes no sufrirán la pérdida ni el dolor que traerá al mundo el día del Señor porque ellos son “hijos de luz e hijos del día” (v. 5). Como tales deben ser sobrios, vigilantes y estar preparados con armas de fe en su palabra, amor a su persona y la esperanza de su presencia. El versículo 9 nos asegura que la iglesia no pasará por los horrores de la ira de Dios (cap. 1:10).

Conociendo estas verdades procuremos animar y edificar a otros (v. 11).

 

 


DICIEMBRE 4

Lectura: 1 Tesalonicenses 5:12-28

CÓMO EDIFICARNOS UNOS A OTROS


 

Ante la inminente venida del Señor el apóstol da varias exhortaciones finales que nos ayudarán a vivir en paz (v. 13) y bajo el cuidado del Dios de paz (v. 23).

Debe haber en nosotros:

1. Reconocimiento y aprecio para los que presiden en la iglesia (vs. 12,13). Hay igualdad en privilegio, pero hay diferencia en responsabilidades.

2. Respeto y armonía deben caracterizar al creyente en su trato con los miembros de la iglesia (vs. 14,15). Los hay ociosos, de poco ánimo y débiles, pero debemos ser pacientes con todos y buscar lo que es bueno para ellos.

3. Regocijo y actividad en la vida personal (vs. 16-22). Aquí hay ocho notas con las cuales debemos tocar melodías de fe, amor y esperanza. Dejemos que se oiga cada nota de esta maravillosa octava y nuestra vida será enriquecida.

Dios quiere guardar nuestro ESPÍRITU en continua comunión con él; nuestra ALMA, llena de la mente de Cristo (Fil. 4:7-9), y nuestro CUERPO, puro como templo del Espíritu Santo.

La epístola termina con un saludo afectuoso para los hermanos (vs. 25-27) y con la invocación de la incomparable gracia de Dios que tanto necesitamos.

 

 


DICIEMBRE 5

Lectura: 2 Tesalonicenses 1:1-12

LA MANIFESTACIÓN
DEL SEÑOR JESÚS


 

La iglesia en Tesalónica seguía padeciendo persecución, pero seguía adelante. Su fe crecía y su amor abundaba (vs. 3,4), pero no se menciona su esperanza. No entendieron la enseñanza de la primera epístola y creían que sus pruebas eran la gran tribulación.

El apóstol vuelve a escribir para mostrarles que sus tribulaciones eran las normales, pero el Señor vendría a pagar con tribulación a los que los atribulaban (vs. 6,10). Dios no dejará sin castigo a los que no le reconocen como Dios y no obedecen al evangelio. Hay una solemne descripción del destino del impío: será excluido de la presencia del Señor y de la gloria de su poder.

Demos gracias que nuestra suerte es todo lo contrario: gozamos su presencia y la gloria de su poder.

Como parte del despliegue de la gloria de Dios leemos que será glorificado en sus santos y admirado en todos los que creyeron. ¡Qué cambio de opinión tendrá que sufrir el mundo acostumbrado a menospreciar al creyente! Causará admiración a todo lo creado lo que la gracia de Dios ha hecho con los creyentes.

 

 


DICIEMBRE 6

Lectura: 2 Tesalonicenses 2:1-12

LO QUE PRECEDE A SU MANIFESTACIÓN


 

El Señor no se manifestará al mundo “sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado” (v. 3).

Otro evento que debe cumplirse antes de que el Señor retorne a la tierra es “nuestra reunión con él” (v. 1). Esta reunión es la que vimos en 1 Tesalonicenses 4:13-18. El Señor viene por su iglesia antes de venir con ella a reinar sobre la tierra. Cuando suba la iglesia a estar con Cristo, será quitado de en medio “quien al presente” detiene el desarrollo del misterio de la iniquidad (v. 7). Creemos que “quien” se refiere al Espíritu Santo.

Habiendo ocurrido esto, todo está listo para el advenimiento del enviado satánico con poder, señales y prodigios mentirosos. Los que rechazan al Mesías de Dios están expuestos a un poder engañoso que los hará creer la mentira. ¡Qué solemne advertencia es ésta para los que rechazan la insistente invitación del Señor en venir a él para encontrar paz, perdón y bienestar eterno! Será horrible el destino de los que rechazan la verdad (Heb. 10:31).

Todo lo que Dios ha predicho se cumplirá, tanto en el que cree, como en el que rechaza la verdad.

 

 


DICIEMBRE 7

Lectura: 2 Tesalonicenses 2:13-3:5

EL PROPÓSITO DE LA PROFECÍA


 

El propósito de la profecía no es satisfacer nuestra curiosidad sino encaminar nuestros “corazones al amor de Dios, y a la paciencia de Cristo” (3:5).

Luego de hablar del destino de los incrédulos, Pablo escribe palabras de alabanza y oración que contienen un resumen de lo que es la salvación desde el principio hasta el fin. En el pasado, fuimos escogidos en Cristo y llamados mediante el evangelio. En el presente, disfrutamos del amor del mismo Señor Jesucristo y de Dios nuestro Padre que nos da consuelo. Para el futuro, tenemos este mismo amor y consuelo que son eternos y que seguirán confortando nuestros corazones y confirmándonos en toda buena palabra y obra.

El apóstol, que oraba siempre por los creyentes, también pedía con frecuencia las oraciones de ellos. La oración del hermano más pequeño vale tanto como la del apóstol más destacado, porque la eficacia no depende de la persona que ora, sino de la persona en cuyo nombre se presentan a Dios nuestras plegarias.

Oremos hoy que la Palabra del Señor corra y sea glorificada.

 

 


DICIEMBRE 8

Lectura: 2 Tesalonicenses 3:6-18

MANDAMIENTOS


 

Dos veces Pablo “ordena” en el nombre de nuestro Señor Jesucristo (vs. 6,12). La primera vez el mandato es a apartarse del hermano desordenado (v. 6), la segunda a no juntarse con el desobediente (vs. 12-14).

Ciertos hermanos tomaron la doctrina de la pronta venida del Señor como excusa para no trabajar. Las personas ociosas que pretendían vivir a costillas de sus hermanos más pudientes y generosos deberían ser corregidas. Si no hacían caso de la amonestación del apóstol, los demás debían evitar su compañía para que sintieran vergüenza.

En el saludo final encontramos por única vez el título “Señor de paz” (v. 16). En otros pasajes encontramos que es “Dios de paz” (Ro. 16:20; 2 Co. 13:11; Fil. 4:9; 1 Ts. 5:23), y que hizo “la paz” (Ef. 2:15).

La oración del apóstol es muy breve en palabras, pero muy amplia en su alcance: “Os dé siempre paz en toda manera. El Señor sea con todos vosotros”. Que nos bendiga, no sólo con paz, pero con su presencia porque la paz es perfecta cuando él está con nosotros.

Moisés sintió la importancia de esto al orar: “Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí” (Éx. 33:15).

 


 


INTRODUCCIÓN A LAS EPÍSTOLAS A
TIMOTEO Y A TITO

ESTOS libros reciben el nombre de epístolas pastorales, porque, en vez de ir dirigidas a la iglesia entera, como las demás epístolas de Pablo, éstas son para los que pastorean. Un versículo clave en ellas es: “Para que... sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente” (1 Ti. 3:15).

Sabiendo que la conducta depende de lo que uno cree, hay mucho énfasis en estas cartas sobre sana doctrina.

Hagamos un breve perfil histórico de los receptores de las cartas:

Fue hijo de padre griego y madre judía creyente (Hch. 16:1-3). Conoció las Escrituras desde su niñez (2 Ti. 1:5; 3:14,15). Llegó a conocer el evangelio por medio de Pablo (1 Ti. 1:2). Se encontraron en Listra en el segundo viaje misionero y fue invitado a formar parte del grupo. Su relación con Pablo fue como de hijo a padre. Era joven en comparación con Pablo, tímido y delicado de salud, pero a pesar de esto fue un obrero fiel y esforzado. Pablo lo amaba mucho y lo quería a su lado al final de su carrera, por eso le escribe la segunda epístola.

Este joven fue convertido al principio del ministerio de Pablo porque sabemos que acompañó a Pablo y a Bernabé como parte de la delegación de Antioquía al Concilio de Jerusalén (Gá. 2:1-4). A diferencia de Timoteo, que era en parte judío y circuncidado, Tito era completamente gentil y no fue circuncidado. Pablo confiaba misiones difíciles a estos jóvenes. Timoteo fue enviado a Corinto y a Éfeso; Tito a Corinto y a Creta. Estaba en Creta cuando Pablo le escribió para que corrigiera las deficiencias de la iglesia en ese lugar. No tenemos información sobre el origen de la iglesia en Creta, pero sabemos de cretenses que estuvieron en Jerusalén cuando Pedro predicó el día de Pentecostés (Hch. 2:11).

Pensemos ahora en los contenidos de las cartas:

Las epístolas a Timoteo y a Tito tienen mucho en común. Una frase entre muchas es “PALABRA FIEL” y se usa con relación a:

   
ALVACIÓN 1 Ti. 1:15
ERVICIO 1 Ti. 3:1
ATISFACCIÓN  1 Ti. 4:8,9
UFRIMIENTO  2 Ti. 2:8-13
ANTIDAD Tit.     3:8
   

            

 

BOSQUEJOS DE LAS EPÍSTOLAS

EL APÓSTOL HABLA DE:

   
EBERES SAGRADOS 1 Ti.     1:1-20
ECEPCIONES SUTILES   1 Ti.     2:1-15
ISCIPLINA personal SEVERA 1 Ti.     3:1-16
OCTRINA SANA 1 Ti.     4:1-6
EBER SUPREMO 1 Ti.     4:7-16
IRECCIÓN SABIA 1 Ti.     5:1-25
ECADENCIA SATÁNICA  1 Ti.     6:1-21
   
   

 

EL QUE SIRVE A DIOS DEBE:

        GUARDAR el evangelio    2 Ti. 1:1-18
        CONTINUAR en el evangelio    2 Ti. 2:1-26
        SUFRIR por el evangelio    2 Ti. 3:1-17
        PREDICAR el evangelio    2 Ti. 4:1-22

DEBE HABER PIEDAD

        EN LA IGLESIA    Tit. 1:1-16
        EN EL HOGAR    Tit. 2:1-15
        ANTE EL MUNDO    Tit. 3:1-15
 


DICIEMBRE 9

Lectura: 1 Timoteo 1:1-11

CONTRASTES


 

En las epístolas a Timoteo y a Tito encontraremos instrucciones útiles para el que quiere tener un ministerio edificante en la iglesia. Las que leímos hoy están dadas con base en tres contrastes:

1. “Diferente doctrina” — “sana doctrina” (vs. 3,10).

La doctrina “diferente” se ocupa de fábulas y de genealogías interminables. Hay disputas en vez de edificación. Ejemplos modernos de esto son los Testigos de Jehová y los Mormones.

2. Ley — evangelio (vs. 7-11).

La ley identifica la transgresión y la desobediencia. Los legalistas que ven en los diez mandamientos un código para la vida del creyente no usan la ley legítimamente. Menos aún los que ven en guardar la ley el camino de la salvación. La ley jamás justificó al pecador. El perdón venía cuando había derramamiento de sangre. El evangelio ofrece como dádiva lo que la ley exige.

3. “Vana palabrería” — “el amor nacido de corazón limpio, y de buena conciencia, y de fe no fingida” (vs. 5,6).

¿Tengo yo estas tres cosas o soy culpable de pura palabrería?

 

 


DICIEMBRE 10

Lectura: 1 Timoteo 1:12-20

EL EJEMPLO DE PABLO


 

1. Su CONVERSIÓN (vs. 12-16). Fue blasfemo, perseguidor e injuriador; pero fue recibido a misericordia por la gracia y “el amor que es en Cristo Jesús”. Pablo afirma que su conversión es demostración de la palabra fiel que predicaba.

2. Su CÁNTICO de alabanza (v. 17). Al pensar en lo que Dios ha hecho por él, prorrumpe en adoración “al Rey de los siglos, inmortal, invisible, al único y sabio Dios” a quien todo lo debe y a quien quiere dar toda gloria y honor. Es difícil precisar si la doxología va dirigida al Padre (invisible) o al Hijo (Rey). Tal vez la respuesta a este dilema está en Juan 10:30,38; 14:9-11.

3. Su CONSEJO (vs. 18-20). Timoteo debe mantener la fe y la buena conciencia. La fe (así con el artículo), aparece dos veces en el versículo 19 y varias veces más en la epístola (4:1; 5:8; 6:10,21). Cuando se usa así, es sinónimo de doctrina o verdad. El que naufraga o se desvía en su credo, pronto hará lo mismo en su conducta. Los que no mantienen la fe y buena conciencia, como Himeneo y Alejandro, deben ser puestos fuera de la iglesia y ese territorio está bajo el control de Satanás (v. 20 con 1 Co. 5:5; 1 Jn. 5:19).

 

 


DICIEMBRE 11

Lectura: 1 Timoteo 2:1-15

ORACIÓN Y ORDEN


 

La primera parte recalca la importancia de la oración con las palabras “ante todo”. Debemos orar por “todos los hombres”, incluyendo los que ocupan puestos de autoridad. Dios quiere que “todos los hombres sean salvos” (v. 4) y Cristo, hecho hombre, vino a darse “en rescate por todos” (v. 6). La fuerza de este pasaje está en la relación que hay entre el uso de “todos” y la declaración que hay UN solo Dios y UN solo mediador (v. 5). Esta declaración es la lógica y la base fundamental del mandato misionero.

La oración debe hacerse en “todo lugar” (v. 8), pero se establece la conducta que debe observar el que ora.

Al final del capítulo el enfoque es de orden: “Adán fue formado primero” (v. 13). Los privilegios de la mujer están en la esfera de servicio: sus actividades en el hogar (2 Ti. 1:5) y hacia otras mujeres (Tit: 2:4).

Es interesante el uso del verbo “salvar” en estas epístolas: “Se salvará” (v. 15) y “te salvarás a ti mismo” (4:16) no son referencias a la salvación del alma o a escapar de la muerte física, sino a no fallar al cumplir una misión: a sentirse “realizado”, usando lenguaje actual.

 

 


DICIEMBRE 12

Lectura: 1 Timoteo 3:1-7

“LA IGLESIA DEL DIOS VIVIENTE”


 

En estas epístolas la iglesia se ve como “casa de Dios” (v. 15). La santidad que conviene a esta casa debe mantenerse y expresarse en forma práctica y este capítulo habla de tres cosas necesarias para lograr esta meta:

1. La iglesia necesita obispos.

El concepto actual de este vocablo es distinto a lo que tenemos en el Nuevo Testamento. En nuestra lectura hemos visto que el obispo no es título honroso ni nivel superior en una jerarquía. Es una obra que se debe desempeñar y consiste en vigilar y cuidar el rebaño del Señor (Hch. 20:28). No se mencionan estudios académicos, formación teológica u ordenación humana, pero sí es necesario tener:

a) Carácter irreprensible (vs. 2,3). Hay cualidades positivas y negativas que debemos considerar detenidamente y cultivar personalmente.

b) Capacidad para gobernar (vs. 4,5) y ésta se demuestra primero en el hogar, y antes, en el gobierno del cuerpo y la lengua (1 Co. 9:27; Stgo. 1:26).

c) Conducta aprobada (vs. 6,7). Esto exige tiempo. Un recién convertido puede ser buen testigo, pero se requiere tiempo para establecer buen testimonio ante “los de afuera” y así llegar a ser buen obispo.

 

 


DICIEMBRE 13

Lectura: 1 Timoteo 3:8-16

“LA IGLESIA DEL DIOS VIVIENTE” (Continuación)


 

Además de obispos (lo que estudiamos ayer), la iglesia tiene otros requerimientos:

2. La iglesia necesita diáconos (vs. 8-13).

La palabra “asimismo” nos dice que deben ser hombres del mismo temple aunque tal vez no con tanta experiencia como la de los obispos.
Diácono significa ministro, uno que sirve, uno que trabaja para el bien de la iglesia. Deben ser probados y aprobados. Aquí se menciona a las mujeres cuyo servicio es importante en la iglesia.

3. La iglesia necesita de todos (vs. 14-16).

Todos hemos de manifestar una conducta que ponga muy en alto el gran “misterio de la piedad”.

Se cree que el versículo 16 es un himno que cantaban nuestros hermanos del primer siglo. Es la historia completa del ministerio terrenal de nuestro Señor desde su nacimiento en Belén hasta su recibimiento en gloria. Contiene tres pares de verdades opuestas, pero complementarias: carne y Espíritu; ángeles y gentiles; mundo y gloria. Los himnos que cantamos hoy, ¿son tan sustanciosos en contenido doctrinal como éste? ¡Unos sí! Que éstos sean nuestros favoritos.

 

 


DICIEMBRE 14

Lectura: 1 Timoteo 4:1-16

“SI ESTO ENSEÑAS...”


 

En los postreros tiempos la apostasía trataría de invadir la iglesia. Algunos la hospedan en sus mentes y aun en sus corazones, pero siempre habrá quienes resistan a los espíritus engañadores y a las doctrinas de demonios. Éstos aprenden la importancia de seis recomendaciones del apóstol a su hijo en la fe para que las practiquen y enseñen a otros (v. 6):

1. Ejercicio para la piedad (vs. 6-9). El ejercicio físico es provechoso: da salud al cuerpo, pero el ejercicio que se hace para poder andar con Dios en santidad (como lo hizo Enoc), da salud al alma y al corazón. No sacrifiquemos lo segundo en aras de lo primero.

2. Esperanza firme (v. 10). Nuestra esperanza es “en el Dios viviente”.

3. Enseñanza constante (v. 11). No es cosa de un día, sino siempre.

4. Ejemplo completo (v. 12). La edad no impide dar ejemplo a todos los creyentes: mayores, menores e iguales.

5. Estudio concentrado (v. 13). En nuestra lectura, el primer lugar lo debe ocupar la Biblia como fuente de enseñanza y exhortación atinada.

6. Esfuerzo constante (vs. 14-16). Debemos ser lo que enseñamos, practicándolo, ocupándonos en ello. Una vida consagrada a Dios será la mayor bendición a nuestros oyentes.

7. Entusiasmo contagioso (v. 16). Mi vida debe causar un impacto positivo en otros, así, ellos salvarán la vida y yo me libraré de ser tropiezo a los que me ven.

 

 


DICIEMBRE 15

Lectura: 1 Timoteo 5:1-16

RELACIONES VARIAS


 

No debemos perder de vista que pertenecemos a la familia de Dios. A los ancianos los debemos tratar como si fueran nuestros padres, y a los de nuestra edad como a hermanos, con toda pureza.

 El cuidado de las viudas era asunto de mucha importancia en el primer siglo. Recordamos que fue motivo de murmuraciones en la iglesia de Jerusalén que las viudas de los griegos eran desatendidas en la distribución diaria (Hch. 6:1,2). Hay instrucciones detalladas con relación a las viudas. Hay varias clases de ellas:

1. Las ancianas como Ana (Lc. 2:36-38) que se dedicaban a la oración (v. 5), al servicio de la iglesia (v. 10) y que no tenían parientes cercanos que serían los responsables de cuidarlas. Éstas deben recibir sostén y cuidado de la iglesia.

2. Las más jóvenes (vs. 11,14) pueden casarse, formar un nuevo hogar, criar hijos y así servir al Señor.

Recordemos que las fallas en las relaciones interpersonales debilitan a la iglesia y dan ocasión a maledicencia del adversario (v. 14).

 

 


DICIEMBRE 16

Lectura: 1 Timoteo 5:17-6:2

RELACIONES VARIAS (Continuación)


 

Habiendo tratado la relación con los creyentes en general y particularmente con las viudas, llegamos a dos relaciones más:

1. Con los ancianos de la iglesia (5:17-22).

En el 5:1 la palabra “anciano” se usa con referencia a edad, pero aquí se trata de los que gobiernan la iglesia. Las palabras “doble honor” significan ayuda económica. Como lo hace en otros pasajes, aquí el apóstol insiste en que el obrero es digno de su salario.

También hay instrucciones sobre cómo debemos proceder cuando hay acusaciones en contra de un anciano. Debe haber suficiente evidencia; la disciplina debe ser pública, sin prejuicios ni parcialidad.

Asimismo enseña que no debe haber precipitación en el reconocimiento de un anciano (v. 22). Hace falta tiempo para conocer lo bueno y lo malo (vs. 24,25).

2. Los esclavos con sus amos (6:1,2).

Los esclavos deben honrar a sus amos, sean éstos creyentes o no. Observemos que no se declara la guerra a las estructuras sociales. El evangelio cambia actitudes interiores de siervo y libre, de rico y de pobre.

Como un paréntesis en estas advertencias, hay una breve alusión a la salud precaria de Timoteo y el consejo de tomar vino, en vez de agua. Observemos que estas palabras siguen al mandamiento: “Consérvate puro” (5:22).

 

 


DICIEMBRE 17

Lectura: 1 Timoteo 6:3-10

LA PIEDAD


 

En el primer siglo, al igual que hoy, había sed de novedades y con frecuencia llegaban a la iglesia personas que no se conformaban a “las sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo, y a la doctrina que es conforme a la piedad” (v. 3).

Piedad es practicar la presencia de Dios en nuestra vida y esto produce buena conducta. El maestro de doctrina falsa ve en la piedad una fuente de ganancia. Siempre ha habido pastores asalariados que no aman ni a Dios ni a las ovejas: buscan, en la religión, buena paga por poco trabajo. En contraste con esto hay verdadera ganancia en “la piedad acompañada de contentamiento” (v. 6).

Este pasaje refleja la enseñanza del Señor en el “Sermón del Monte”. La piedad viene de confiar en nuestro Padre celestial que nos libera de la ansiosa perplejidad característica del impío. Los últimos versículos presentan el peligro en que se encuentran los que desean ser ricos. No es pecado ser rico, pero sí desear serlo con codicia necia que nos debilita ante la tentación de usar medios ilícitos para obtener ganancias.

Tampoco es malo el dinero sino el amor al dinero (v. 10).

 

 


DICIEMBRE 18

Lectura: 1 Timoteo 6:11-21

“VARÓN DE DIOS”


 

Este título lo llevaron algunos profetas (1 R. 17:24; 2 R. 4:7,9), y se contrasta con: El hombre de pecado (2 Ts. 2:3). Para ser de los primeros (v. 11),  hemos de servir a Dios y glorificarle. Por tanto debemos:

1. HUIR de lo mencionado en versículos anteriores: orgullo, impureza, avaricia, etc.

2. SEGUIR “la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre” (v. 11).

3. PELEAR la “buena batalla de la fe”, echando “mano de la vida eterna” (v. 12). Esto no se refiere a la salvación del alma sino a usar los recursos al alcance de quien tiene vida eterna (2 P. 1:3-7).

“Eterna” no sólo describe duración, también habla de la calidad de la vida que tenemos en Cristo. El siervo de Dios debe echar mano de esta vida (v. 12) antes de exhortar a otros a hacer lo mismo (v. 19).

Pablo hace un solemne encargo a su hijo en la fe: guardar este mandamiento hasta la aparición de nuestro Señor Jesucristo. Habiendo mencionado a Jesucristo, pasa a describir sus glorias: “Bienaventurado y solo Soberano, Rey de reyes, y Señor de señores” (v. 15). Su vida es única, su habitación es la luz y su honra es sempiterna (vs. 14-16).

 

 


DICIEMBRE 19

Lectura: 2 Timoteo 1:1-7

LA ÚLTIMA EPÍSTOLA DE PABLO


 

Pablo está consciente de que su carrera pronto terminará. En esta epístola podemos ver cómo pasa la estafeta a su hijo en la fe. Consideremos a estos siervos de Dios:

1. PABLO. El origen de su apostolado es la voluntad de Dios; su objeto es “la promesa de la vida que es en Cristo Jesús” (v. 1). ¿No es ésta una hermosa definición del evangelio?

2. TIMOTEO. Al recordar a Timoteo en sus oraciones Pablo tenía en mente a un joven enfermizo, tímido, que tenía un don (v. 6) y un depósito (v. 14). Recordaba varias influencias en la vida de Timoteo:

a) Un hogar donde la fe no fingida de madre y abuela había pasado al hijo y nieto que amaban.

b) Sus años de amistad con Pablo durante los cuales compartieron lágrimas y alegrías.

c) “El fuego del don de Dios”. Unos ven aquí una referencia al Espíritu Santo, otros a un don particular, el de evangelista, pastor o maestro. Sea cual fuere, debía ser avivado sin cobardía y con poder, amor y dominio propio.

Esto último significa equilibrio, sobriedad y una vida disciplinada para poder desempeñar el ministerio recibido en el Señor.

 

 


DICIEMBRE 20

Lectura: 2 Timoteo 1:8-18

“NO ME AVERGÜENZO DEL EVANGELIO”


 

El que dijo esto a los romanos (Ro. 1:16), aquí habla tres veces de lo mismo. Insta a Timoteo a no avergonzarse de dar testimonio de su Señor (v. 8). Afirma que él no se avergüenza de padecer porque confía en su Señor (v. 12). Y alaba a Onesíforo porque no se avergonzó de servir a su Señor en la persona de sus hermanos (v. 16; Mt. 25:35,36).

Este capítulo tiene mucho que decirnos sobre el evangelio. Ayer vimos una buena definición (v. 1). ¿La recordamos?

Hoy vemos su contenido (vs. 9,10). Es mucho más que pecados perdonados: es un llamamiento santo que hace el que “quitó la muerte y sacó a luz la vida y la inmortalidad” (v. 10).

Su base es la gracia de Cristo Jesús y no los méritos del hombre. No son nuestras obras en el tiempo sino los propósitos de gracia antes del tiempo lo que cuenta.

Nuestro deber ante el evangelio es comunicarlo (v. 11), padecer por él (v. 12) y guardarlo (vs. 13,14). Si sufrimos, se nos antojará diluirlo, quitando lo que ofende para escapar de la persecución, pero debemos guardarlo puro, sin merma ni contaminación.

 

 


DICIEMBRE 21

Lectura: 2 Timoteo 2:1-13

“ESFUÉRZATE”


 

La gracia no sólo nos trae salvación (Ef. 2:8; Tit. 2:11), también nos enseña a dar cada paso en nuestra vida. No está reñida con las obras porque debemos esforzarnos en la gracia que es en Cristo Jesús.

Aprendamos que debemos esforzarnos en la gracia con:

1. La fuerza dedicada de un soldado (vs. 3,4). No debemos enredarnos en las cosas del mundo sino recordar que nuestra lealtad debe ser para el que nos tomó por soldados.

2. La fuerza disciplinada de un atleta (v. 5). No debemos infringir las reglas. Los dones tienen sus instrucciones especiales; los hombres y mujeres, sus esferas propias, y toda actividad debe ajustarse a la voluntad de Dios. El esfuerzo es vano si no hay disciplina. No hay premio si no se lucha legítimamente.

3. La fuerza duradera del labrador (v. 6). No debemos desmayar en el trabajo y esto lo lograremos si nos acordamos de Jesucristo (v. 8), si consideramos al “autor y consumador de la fe”, al que “sufrió... contradicción de pecadores” y resistió “hasta la sangre, combatiendo contra el pecado” (Heb. 12:1-4). Dios conoce que somos propensos a desmayar, pero “él permanece fiel” (v. 13).

 

 


DICIEMBRE 22

Lectura: 2 Timoteo 2:14-26

MÁS SÍMILES DEL CREYENTE


 

Ayer nos vimos como hijos, soldados, atletas y labradores. Hoy hemos leído que somos:

1. Obreros (v. 15). En un buen obrero hay diligencia, hay la confianza que se deriva de saber bien el oficio y cumplir con sus responsabilidades y hay pericia en el uso de sus instrumentos; que en este caso es la Palabra de verdad. No debemos desviarnos de ella como lo hicieron Himeneo y Fileto (v. 17).

2. Utensilios (vs. 20,21). Son variados en su forma, su material y sus usos, pero todos deben ser para honra, santificados, útiles al Señor y siempre dispuestos a servir.

3. Siervos (v. 24). No deben ser contenciosos, deben defender los intereses de su amo, no perdiendo el tiempo en cuestiones necias o diferencias de opinión sobre detalles secundarios (v. 23), sino restaurando a los que se han desviado de la verdad, con energía templada con amor y paciencia, pidiendo que Dios les conceda conocer la verdad para escapar del lazo del diablo (v. 26).

Veamos en este capítulo un álbum que nos muestra todo lo que debemos ser. Agradezcamos los privilegios y aceptemos las responsabilidades.

 

 


DICIEMBRE 23

Lectura: 2 Tesalonicenses 3:1-17

“PERO TÚ...”


 

Esta conjunción adversativa (v. 10), contrasta diecinueve características de los hombres de los postreros tiempos con las de Timoteo.

Recordaremos que los postreros días no son algo futuro. ¡Se trata de hoy! Vivimos en los postreros días porque Dios ya ha hablado por el Hijo (Heb. 1:2).

En la descripción de los apóstatas notaremos la repetición de la palabra “amadores”. Son amadores de sí mismos, del dinero, no amadores sino aborrecedores de lo bueno, y amadores de los deleites en vez de amar a Dios. Lo peor del apóstata es que aparenta piedad, pero pronto se manifiesta su insensatez, como ocurrió con los magos que resistieron a Moisés.

En marcado contraste con las características de los apóstatas está la conducta de Pablo (vs. 10,11) y el contenido de las Escrituras que Timoteo conoció desde su infancia. “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar (cuál es el camino), para redargüir (convencer cuando nos hemos apartado de la voluntad de Dios), para corregir (volvernos a la senda de justicia), para instruir (hacernos instrumentos preparados)” y dispuestos “para toda buena obra” (vs. 16,17). Compare esto con 2:21.

 

 


DICIEMBRE 24

Lectura: 2 Timoteo 4:1-8

“QUE PREDIQUES LA PALABRA”


 

Llegamos a las últimas palabras del apóstol. Son un encargo muy solemne delante de Dios y del Señor Jesucristo que viene a juzgar. El encargo es predicar: (a) Con urgencia: convenciendo de la importancia del “HOY” ligado con el evangelio. (b) Con pertinencia, porque para exhortar, reprender y redargüir es necesario conocer bien las circunstancias del oyente. (c) Con paciencia, aguardando el fruto que viene del Señor. (d) Con inteligencia. Debe haber base doctrinal en toda enseñanza. Hay dos razones para el encargo: muchos dan la espalda a la sana doctrina y la partida del apóstol está próxima.

Al hablar de sí mismo Pablo indica:

1. Su actitud ante el presente (v. 6). Está tranquilo y está ocupado animando y exhortando a Timoteo.

2. Su avalúo del pasado (v. 7). Como combatiente había “peleado la buena batalla”. Como corredor había “acabado la carrera”. Como creyente había “guardado la fe”.

3. Su anhelo para el porvenir (v. 8). Quería estar ante el “juez justo” donde recibiría la corona. Nerón era juez injusto.

Amar la venida del Señor tiene una influencia santificadora sobre nuestra vida y es motivación a servicio fiel.

 

 


DICIEMBRE 25

Lectura: 2 Timoteo 4:9-22

COSAS PERSONALES


 

Los últimos versículos que salen de la pluma de Pablo nos muestran sus profundos sentimientos humanos. Tenía necesidades en tres áreas:

1. Socialmente, quería compañía. Demas lo había desamparado y sólo Lucas estaba con él. Deseaba ver a Marcos para animar al que en otra ocasión había reprendido por su actitud hacia el ministerio. Pero sobre todo deseaba ver a Timoteo.

2. Físicamente, necesitaba calor. “Trae, cuando vengas, el capote” (v. 13). Parece que en su primera defensa el juicio fue aplazado, fue “librado de la boca del león” (v. 17). Mientras esperaba, llegaría el invierno y el capote lo defendería del frío.

3. Intelectualmente, necesitaba ocupación. Sus necesidades las suplirían los libros y pergaminos que pedía. El que exhortó: “Ocúpate en leer” practicaba lo que recomendaba a otros.

En las palabras finales: “El Señor Jesucristo esté con tu espíritu”, vemos otra vez que el secreto de la piedad es la presencia del Señor. El Señor nos da su gracia (v. 22). Démosle a él la gloria (v. 18). Con esta despedida Pablo pone a un lado su pluma y espera con serenidad el momento de entrar a la presencia del Señor.

 

 


DICIEMBRE 26

Lectura: Tito 1:1-4

UNA JOYA DOCTRINAL


 

En los escritos de Pablo suele haber, en pocas líneas, joyas doctrinales de valor incalculable. Lo que hemos leído hoy es una de estas joyas. Si alguno piensa que lo leído fue muy poco, no lo juzgue por su extensión sino por su profundidad. Como antesala de la epístola, la introducción tiene los temas que se van a desarrollar más adelante:

1. “La fe de los escogidos de Dios” (v. 1). Esto es lo que nos pone en contacto con Dios.

2. “El conocimiento de la verdad” (v. 1). Esto nos instruye en el camino de Dios y nos da libertad verdadera (Jn. 8:32).

3. Tanto la fe como el conocimiento de la verdad son “según la piedad”. Esta es la demostración de la realidad de lo que se profesa.

El evangelio tiene su origen “antes del principio de los siglos” (v. 2), pero ha sido manifestado hoy por la palabra del Dios que no miente. Es interesante el uso de este atributo ya que los cretenses son “siempre mentirosos” (v. 12).

Otro énfasis en esta epístola es que Dios es “nuestro Salvador” (1:3,4; 2:10,13; 3:4,6).

 

 


DICIEMBRE 27

Lectura: Tito 1:5-16

PIEDAD EN LA IGLESIA


 

Destacaremos en estos comentarios el tema: LA PIEDAD. Tocaremos en cada uno un subtema diferente.

1. En cada iglesia local hay quienes practican la piedad. Estos deben reconocerse y pueden asumir la responsabilidad del gobierno de la iglesia. Tenemos una lista de las virtudes que deben caracterizar a los ancianos que debe tener cada iglesia (vs. 5-9). La iglesia que no tiene ancianos es una iglesia deficiente (v. 5). Es necesario que haya ancianos fieles y capaces de exhortar a los creyentes y de convencer a los que se oponen porque:

2. Hay los que no practican la piedad, y dentro de la iglesia, contradicen, hablan vanidades y engañan. A éstos es preciso taparles la boca (v. 11). Hay tres rasgos de los falsos maestros:

a) Su móvil (v. 11). Buscan dinero, ganancia deshonesta.

b) Su mensaje (v. 14). Éste se basa en fábulas y en mandamientos de hombres, no en el testimonio verdadero que está en las Escrituras.

c) Su moralidad (vs. 15,16). Esta es nula. Su mente y conciencia están corrompidas. Sus hechos niegan todo lo que profesan.

Si hubiera mejores ancianos habría menos habladores que a fin de cuentas saldrán reprobados en cuanto a toda buena obra.

 

 


DICIEMBRE 28

Lectura: Tito 2:1-15

PIEDAD EN EL HOGAR


 

La sana doctrina debe producir conducta piadosa que se manifiesta en nuestras relaciones interpersonales, seamos de edad avanzada, jóvenes o siervos.

Tito debía enseñar esto con su ejemplo. La gracia que nos salvó nos enseña a vivir esta clase de vida. Es necesario renunciar a deseos mundanos para vivir, no de cualquier manera, sino “sobria, justa y piadosamente” (v. 12). La sobriedad es la conducta interior, conmigo mismo. La justicia debe regir mi relación con mi prójimo y la piedad es mi conducta ante Dios.

Los versículos 11-14 son otra joya que debemos admirar. Resumiendo todo el Nuevo Testamento: Los evangelios y los Hechos nos relatan cómo se manifestó la gracia de Dios. Las epístolas nos enseñan cómo vivir en el presente y el Apocalipsis nos habla de la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro Dios y Salvador.

Nuestra salvación (v. 11) se debe manifestar en santidad (vs. 12,13) y servicio (v. 14).

Que nuestra vida en el hogar adorne “la doctrina de Dios nuestro Salvador” (v. 10).

 

 


DICIEMBRE 29

Lectura: Tito 3:1-15

PIEDAD ANTE EL MUNDO


 

La gracia nos enseña que tenemos deberes ante los gobernantes y autoridades (v. 1) y que debemos mostrar mansedumbre para con todos los hombres (v. 2).

Nos será más fácil ser mansos y humildes si recordamos lo que éramos en otro tiempo antes de conocer la bondad de Dios, manifestada en la obra de su Hijo que hizo posible el lavamiento de la regeneración, operado en nosotros por el Espíritu Santo.

Hubo un día feliz cuando este Dios Trino “nos salvó” (v. 5). ¿Cómo corresponderemos a este amor? Los que creen en Dios deben ocuparse en buenas obras que son útiles a los hombres (vs. 1,8,14). Hay ejemplos concretos de estas obras en los consejos que Tito debía acatar y compartir con sus hermanos (vs. 13,14).

Si somos discípulos de aquel que “anduvo haciendo bienes” (Hch. 10:38), debemos “andar como él anduvo” (1 Jn. 2:6). Si en los quehaceres comunes de la vida no hay piedad, quedaremos sin fruto (v. 14).

El Padre busca fruto en cada uno de nosotros hoy y todos los días (Jn. 15:8).

 

 

 

INTRODUCCIÓN

ES una carta personal de Pablo a Filemón, miembro de la iglesia en Colosas. En ella aboga por un esclavo prófugo que huyó a Roma. Onésimo, esclavo de Filemón, llegó a conocer a Pablo y por medio de él aceptó a Cristo como Señor y Salvador. Pablo quería retenerle, pero sabía que era propiedad de otro, así que lo devuelve a su amo aceptando hacerse cargo de sus deudas y suplicando clemencia ante el cruel castigo que la ley romana imponía a cualquier esclavo que huía de su dueño.

Observemos la cortesía y el tacto en esta carta. Nuestra correspondencia también puede ser un ministerio para Dios. Usemos nuestras cartas para testificar de la gracia de Dios y para edificar a nuestros parientes y amigos en su fe. La ventaja de una carta sobre una conversación es que se puede leer una y otra vez.

En vez de un bosquejo ofrecemos una comparación con el Libro de Rut. En cada uno de estos libros hay:

    Una persona necesitada:                     Rut–Onésimo
    Una persona rica:                                   Booz–Filemón
    Una persona que une a estas dos:    Noemí–Pablo

La historia que vibra en esta carta es bella ilustración del perdón y la aceptación del pecador, ambas cosas obtenidas por los méritos y la intercesión de Cristo.

 


DICIEMBRE 30

Lectura: Filemón 1-7

SALUDO Y RECONOCIMIENTO


 

Mañana tocaremos el motivo de la carta. Hoy observaremos dos lecciones que hay en ella:

Cortesía en las relaciones entre hermanos. Pablo se describe como “prisionero de Jesucristo” (vs. 1,9), pero no menciona, como en otras cartas, su autoridad apostólica. Escribe como amigo a un amigo, Filemón, con Apia y Arquipo, probablemente la esposa e hijo. Los llama colaboradores y compañeros de milicia, no para halagarlos sino porque siempre daba gracias a Dios por lo bueno en sus hermanos: “Todo el bien que está en vosotros por Cristo Jesús” (v. 6). En Filemón había amor y fe, pero la participación de esa fe se manifestaba en obras.

El valor de nuestras palabras. Esta breve carta nos da una descripción de la vida en el primer siglo. La iglesia se reunía en forma sencilla donde había hospitalidad: “La iglesia que está en tu casa” (v. 1). No había edificios especiales. Ante el problema de la esclavitud Pablo no exige su abolición, pero muestra que no es compatible con la vida cristiana.

 

 


DICIEMBRE 31

Lectura: Filemón 8-25

UN HOMBRE INÚTIL, HECHO ÚTIL


 

La tercera gran lección de este libro es una alegoría de la relación entre el pecador, su Abogado y su Dios. Lutero escribió que esta epístola es una “Bella parábola del evangelio” y termina diciendo: “Porque todos somos los Onésimos de Dios”.

Onésimo significa “útil”, pero este esclavo no le hizo honor a su nombre. No fue útil a su amo sino que lo defraudó y huyó a Roma. En la gran ciudad encontró al apóstol y la cárcel fue el escenario del nuevo nacimiento que transformó al hombre inútil en siervo útil a Pablo y lo sería también a Filemón (vs. 10,11; Col. 4:9).

¿Soy yo útil para alguien en el servicio del Señor?

Sigamos con la alegoría: Pablo intercede por Onésimo ante su dueño, como Cristo por nosotros ante Dios. Cristo pagó lo que debíamos al morir en la cruz (Sal. 69:3,4), y por él somos aceptos ante Dios quien nos recibe “para siempre” (v. 15; Ef. 1:6).

No sabemos lo que ocurrió con Onésimo al llegar a la casa de su patrón; pero Pablo confiaba que Filemón haría aun más de lo que le pedía la carta. También, si sabemos lo que Dios ha hecho con nosotros (1 Jn. 3:1-3), hagamos lo mismo, y aun más, con nuestros hermanos y prójimos.