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ESTUDIOS BÍBLICOS - Página 1

 

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ESTUDIOS Y APUNTES BÍBLICOS

1 de Abril de 2009                                                  Suplemento "A", Número 82
Tema de la Serie:                                               HABLANDO DE CRISTO A OTROS

 


Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo













POCOS, pero muy pocos, son los que nunca han oído de la crucifixión de Cristo. Muchos medios de comunicación masiva, y por motivos muy diversos, han presentado a la humanidad este acontecimiento; además, el calendario que se usa, señala unos días de vacaciones relacionados con la decisión de hace varios siglos de apartar algunos días para meditar sobre los eventos del Calvario. 

Dentro de aquellos que han oído de la crucifixión de Cristo, muy pocos son los que niegan su autenticidad; la diversidad de opiniones viene cuando se pregunta: ¿Qué significa la cruz de Cristo?

Pero antes de pensar en la respuesta a esta pregunta es necesario investigar qué se piensa del Cristo que murió en la cruz:

a) Cristo es el Hijo eterno de Dios. Fue profetizado así desde un principio (Sal. 2:7), confirmado por su Padre (Mt. 3:17; 17:5; 2 P. 1:17) y presentado ante los hombres, por su resurrección (Ro. 1:4). Es necesario conocer y creer que antes, durante y después de su crucifixión, Cristo es el Hijo de Dios y que vino a este mundo como Dios manifestado en carne (Jn. 1:1-3,14,18; 1 Ti. 3:16; 1 Jn. 4:2; 2 Jn. 7).

b) Es el medio de salvación propuesto desde la eternidad (1 P. 1:19,20). El sacrificio de Cristo forma parte del plan de Dios para redimir al hombre de su pecado y este plan fue concebido, no porque Adán pecó, sino porque Dios sabía que pecaría y necesitaría de un Redentor.

c) Es el único camino de reconciliación (Hch. 4:12). No hay otro medio para que el hombre obtenga el perdón de sus pecados.

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