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Repaso
“Estas cosas os escribimos,
para que vuestro gozo sea cumplido”
(1 Juan 1:4).
DIOS ya había elegido a tres varones para escribir sobre la
historia de Cristo cuando vivió entre nosotros, pero faltaba un punto de
vista diferente: por eso también eligió al apóstol Juan.
Además de los propósitos de Dios al inspirar a este apóstol en
la selección de los eventos que narraría y de la explicación y
aplicación que añadiría, hay tres puntos en la historia de los
discípulos que hacen a Juan un apóstol con información diferente.
1. Su cercanía con el Señor. Lo vemos: recostado a su
lado, al celebrar la pascua (Jn. 13:23); al pie de la cruz, cuando los
demás habían huido (Jn. 19:26,35); siguiendo sus pisadas sin necesidad
de la invitación de su Maestro (Jn. 21:19,20).
2. Su corazón no endurecido. Es por esto que preguntó:
“¿Quién es el que te ha de entregar?” (Jn. 21:20) y no: “¿Seré yo?” (Mr.
14:19); y que, al ver los lienzos y el sudario creyó, aún antes de ver
al Señor resucitado (Jn. 20:8). También fue el primero en reconocer al
Señor en la playa del mar de Tiberias (Jn. 21:7).
3. Su larga vida. Se piensa que fue el discípulo más
joven, y se deduce que fue el último en morir. Esto le permitió conocer
las aberraciones doctrinales que estaban apareciendo y las verdades que,
debido a esto, era necesario presentar; pero más que esto, llegó a tener
una vida llena de experiencias, una mente clara y previsora y un corazón
lleno de amor hacia sus oyentes a quienes llamaba: “Hijitos míos” (1 Jn.
2:1, etc.).
Movido por ese amor e impulsado por la necesidad de compartir lo
que sabía de su Señor y Maestro, el apóstol Juan escribe su Evangelio y
sus cartas: “para que vuestro gozo sea cumplido” (1 Jn. 1:4).
Entonces, la lectura de este Evangelio ha de llevarnos a conocer
a Cristo de tal forma, que nuestro corazón se regocije con un gozo
completo, que nadie ni nada podrá arrebatarnos.
Las doce lecciones nos llevarán a conocer a Cristo como el Hijo
de Dios y el unigénito del Padre, y para que creyendo, tengamos vida en
su nombre. Entonces, ¡nuestro gozo sí será completo!
CRISTO: El Hijo de Dios
Aunque los hombres no ven todo lo que hago, ni tampoco lo que pienso, Dios sí lo ve. Por esto vamos a pensar en:
1.
La Luz de los Hombres 1: 4
2.
Jesús,... de Nazaret 1:45
3.
El Unigénito del Padre 1:14
4.
El Agua Viva 4:10
5.
El Pan de Vida 6:48
6.
El Salvador del Mundo 4:42
7.
El Hijo de Dios 9:35
8.
El Mesías, el Cristo 1:41
9.
El Hijo del Hombre 1:51
10.
La Vid Verdadera 15: 1
11.
El Cordero de Dios 1:29
12.
Señor mío, y Dios mío 20:28
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