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Lección 12 MICA 4-1 |
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TEXTO PARA MEMORIZAR: Juan 21:5
Pensemos en dos preguntas muy similares: a) ¿Tenéis algo QUE comer?
Con ésta, se pregunta si se tiene
algo con qué satisfacer el hambre, es decir, queremos saber si nuestros amigos
tienen suficiente alimento en su mesa. b) ¿Tenéis algo DE comer? Con ésta, se pregunta si se tiene algo que compartir, es decir, queremos saber si tienen algo de comer para darnos a nosotros. Si el Señor Jesús hiciera esta pregunta el día de hoy, muchos contestarían: ¡NO!, pues el Señor no se alimenta de la T.V., ni de chismes, ni de criticar a otros. Esto nos lleva a otras dos preguntas: a) ¿Con qué te alimentas? Es decir, ¿cómo satisfaces tus deseos de aprender y ser alguien en la vida, y qué haces cuando tu cuerpo pide divertirse o distraerse? b) ¿Cuáles de estas actividades puedes compartir con el Señor? Es decir, ¿en cuál actividad de éstas puede estar el Señor a tu lado?
Pero, lo importante es aprender cómo puedo yo saber cuánto amo a mi Señor. Dios le dio dos formas de medir el amor: a) Apacienta y pastorea mis corderos y mis ovejas (21:15-17). Esto tiene que ver con lo extenso de mi servicio: Apacentar, es dar de comer; pastorear, es dar un buen ejemplo; y debo hacerlo con los corderos: los recién nacidos en Cristo, y con las ovejas: los que están produciendo algo para su Señor. b) Sígueme sin fijarte en otros (21:22). Unos, como el apóstol Juan siguen al Señor sin que éste se los pida (21:20), otros, necesitan oír de él la orden: “Sígueme” (21:19). Pero esto no importa, lo que interesa es ver cuánto me fijo en otros y cómo pongo mis ojos en mi Señor (Heb. 12:2). Mi amor por Cristo debe motivarme a: a) Servirle, haciendo por otros lo que él hizo por mí. b) Seguirle, buscando ser lo que él es.
Se critica mucho a Tomás por su incredulidad, pero poco se imita su fe. ¿Cuántos, al llegar a conocer a Cristo, sólo exclaman: Salvador? Dios espera más de sus discípulos, si han de ser sus amigos (15:14). Tomás dijo: “¡Señor mío, y Dios mío!” (20:28). Juan dijo: “¡Es el Señor!” (21:7). Pedro dijo: “Señor, tú lo sabes todo” (21:17). ¿Qué has dicho tú? Lección 11 | Índice | Repaso |
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2009 Publicaciones "El Sembrador" |
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